Once cadáveres, todos con tiro de gracia, fueron encontrados junto con narcomensajes la madrugada del domingo en una carretera del estado mexicano de Guerrero, y una persona murió en el estado de Jalisco tras los narcobloqueos que paralizaron la capital estatal el fin de semana.

Según un comunicado emitido por la procuraduría de justicia de Guerrero, poco después de las 2:00 de la mañana, elementos de la Policía Federal encontraron los cuerpos de cuatro personas en la Autopista Siglo XXI, cerca del municipio de La Unión, en los límites con el estado de Michoacán, a unos 300 kilómetros del centro turístico de Acapulco.

Los cadáveres tenían un tiro de arma de fuego en la cabeza y visibles huellas de tortura, aseguró la procuraduría.

Más tarde, tres kilómetros adelante del primer hallazgo, fueron localizados otros tres cuerpos. Además de huellas de tortura e impacto de bala en la cabeza, estos habían sido amordazados con cinta adhesiva y cerca de ellos había una cartulina con un mensaje.

Otros cuatro cadáveres se encontraron en otro punto de la misma carretera, con características similares, acompañados de un narcomensaje.

Los cuerpos fueron trasladados a una funeraria habilitada como servicio médico forense en el municipio La Unión y siguen sin ser identificados.

El Operativo Guerrero Seguro, integrado por policías federales, ministeriales y militares, informó en un comunicado que ha incrementado la vigilancia en la frontera entre Michoacán y Guerrero.

La semana pasada esta carretera fue escenario de bloqueos y quema de autobuses, camiones remolque y automóviles por parte de bandas del narcotráfico.

Guerrero es uno de los estados más inseguros del país y donde la violencia va en aumento. Este año, las ejecuciones aumentaron de 100 en enero a 150 en julio, según mediciones de Lantia Consultores. Acapulco fue la ciudad con más ejecuciones en el mes de julio.

En tanto, en Guadalajara, un joven de 24 años falleció durante los bloqueos que paralizaron la ciudad y sus alrededores la tarde del sábado y la madrugada del domingo, informó la Procuraduría de Jalisco.

Eugenio González Paz, residente del municipio conurbado de Tlajomulco de Zúñiga, murió después de que lo alcanzó una bala tirada al aire cuando sujetos armados se apoderaron de tres vehículos para bloquear una carretera que conduce a Guadalajara, mientras González estaba en un negocio de bebidas donde trabajaba, informó la fiscalía a través de un comunicado.

La tarde del sábado, 22 narcobloqueos paralizaron la zona metropolitana de Guadalajara. Cuando la ciudad parecía en calma, la madrugada del domingo se registraron otros seis en un lapso de dos horas, en distintas carreteras del estado. En cada punto la delincuencia organizada incendió autos particulares, autobuses de pasajeros, camiones de carga, pipas de agua y tractocamiones.

El titular de seguridad en Jalisco, Luis Carlos Nájera, dijo que al parecer los bloqueos fueron orquestados como represalia por un operativo federal en el municipio de Tonaya, donde fallecieron seis integrantes del cártel Jalisco Nueva Generación.