Cuando los primeros humanos dominaron el fuego no hubo nadie para registrarlo. Cuando los hermanos Wright demostraron que se podía volar, un puñado de personas presenció la hazaña, pero cuando Neil Arstrong dio ese primer paso sobre la superficie de la Luna en julio de 1969, casi todo el mundo lo vio en imágenes en blanco y negro a 300.000 kilómetros de distancia.

Lo vimos. Fuimos partícipes. El dio para todos nosotros ese "paso enorme para la humanidad".

Aunque más de la mitad de la actual población del mundo no estaba viva todavía, fue un acontecimiento que cambió y expandió las fronteras.

"Es un logro humano que será recordado para siempre", afirmó John Logsdon, profesor emérito de política espacial en la Universidad George Washington.

Las imágenes de esos primeros pasos de seres humanos en otro cuerpo celeste fueron transmitidas a todo el mundo, gracias a un satélite lanzado poco antes. Fue realmente el primer acontecimiento mediático a nivel mundial, agregó Logsdon. Se calcula que las vieron 600 millones de personas, en ese entonces el 20% de la humanidad.

Los dos acontecimientos históricos que probablemente serán recordados del siglo XX son el alunizaje y la primera bomba atómica, dijo el curador espacial del Instituto Smithsoniano, Roger Launius.

"No hay manera de sobrestimar ese significado en la historia humana y estará vinculado con él para siempre", dijo Launius de Armstrong, que murió el sábado a los 82 años.

Al igual que el viaje de Cristóbal Colón abrió un nuevo capítulo en la historia hace 500 años, también lo hizo la misión Apolo 11 de Neil Armstrong, opinó el historiador Douglas Brinkley, de la Universidad Rice, especialista en el siglo XX.

"Puede que estemos viviendo en la era de Armstrong", agregó Brinkley, que condujo sesiones para la NASA, incluso con el afamado astronauta.

El ya fallecido autor de ficción científica Arthur Clarke escribió que la llegada a la Luna fue "uno de los grandes hechos determinantes de la historia... Ahora la historia y la ficción se han entremezclado inexorablemente".

Desde ese día, se ha popularizado una frase: "Si podemos enviar a un hombre a la Luna, por qué no...?

El pequeño paso de Armstrong sobre el polvo lunar equivalió a decirle al mundo que "si podemos hacer esto, podemos hacerlo todo", opinó Howard McCurdy, profesor de política espacial y pública en la American University y autor del libro "El espacio y la imaginación estadounidense".

"Tomó algo que 20 años antes era pura fantasía y lo concretó en realidad y si podemos hacer eso para el espacio lo podemos hacer para todo", agregó McCurdy el sábado.

Armstrong y Aldrin dejaron una placa sobre la luna que decía: "Aquí, hombres del planeta Tierra pusieron su pie por primera vez sobre la Luna. Julio de 1969 AD. Vinimos en paz para toda la humanidad".

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Seth Borenstein está en Twitter como: http://twitter.com/borenbears