Más de la mitad de los cerca de 1,37 millones de los indígenas de Colombia está en la pobreza estructural y la mayoría de niños y niñas de esta minoría étnica sufre desnutrición crónica, según un estudio divulgado hoy en Bogotá por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Los aborígenes del país bajo la línea de pobreza representan el 63 por ciento del total de su población y, de estos, el 47,6 por ciento está por debajo de la línea de la miseria, advirtió la coordinadora general de la investigación, Tania Guzmán.

Aun más, son "numerosos los casos de muerte por hambre" en algunos pueblos indios de la costa norte, el este y el sur del país, alertó la experta de la representación del PNUD en Bogotá.

La pobreza es uno de los factores de vulnerabilidad de la minoría aborigen en Colombia, según el estudio "Pueblos indígenas: diálogo entre culturas", que hace parte de una serie adicional al Informe de Desarrollo Humano que elabora anualmente esta agencia de la ONU.

La investigación, que será presentada de manera pública el próximo día 29 en la capital colombiana, expone el estado de los pueblos indígenas del país, que suman 102 para la organización nacional de la minoría, los riesgos a los que están sometidos y la política estatal frente a ellos, entre otras cuestiones.

"Es un hecho que existe el peligro de extinción de algunos pueblos indígenas", dijo a Efe la experta del PNUD, que defendió que esta alerta "no es un alarmismo".

Según esta investigación, son 66 los pueblos aborígenes más vulnerables y, de ellos, 34 los que están en peligro de desaparición.

La experta explicó que una parte del riesgo se deriva de la "vulnerabilidad poblacional", es decir, del bajo número de miembros de estos pueblos, y la otra de un complicado conjunto de "vulnerabilidades de otro tipo".

Además de la pobreza, en este grupo están el conflicto armado, el desplazamiento forzado, la colonización, los megaproyectos, las actividades mineras legales e ilegales, las explotaciones de hidrocarburos, el narcotráfico y la tala de bosques.

"Lo que hemos buscado en este caso es lanzar el mensaje a la sociedad colombiana del riesgo en el que se encuentra un número significativo de pueblos indígenas en el país", apuntó la coordinadora general del estudio.