Leo Baptistao, delantero brasileño del Rayo Vallecano, reconoció que se siente "el chaval más feliz del mundo" por su debut ayer, sábado, con la camiseta franjirroja en el partido frente al Betis, en el que marcó un gol y su equipo venció 1-2 en el estadio Benito Villamarín.

"Ahora soy el chaval más feliz del mundo. Estaba ansioso porque empezara el partido, pero cuando empezó lo viví con mucha alegría. "Llevamos seis puntos de seis, mejor imposible, pero hay que seguir así", dijo el jugador brasileño, que hoy cumple 20 años, en unas declaraciones realizadas a la web oficial del club.

"Para mí es un sueño hecho realidad. He hecho lo que sé, jugar al fútbol, y ahora hay que tener la cabeza fría y seguir trabajando igual. El míster (Paco Jémez) nos da tranquilidad y confianza", señaló el jugador, que marcó el segundo gol del Rayo en el estadio Benito Villamarín y que sirvió para dar la victoria a su equipo.

"El gol se lo dedico a mi familia y a mi primo que falleció el año pasado. Es para mis amigos y para todo el Rayo", explicó Leo, que también dio el pase para que Piti marcara en el primer gol.

"En la jugada del primer gol Piti se lo merecía. Él me ayuda mucho, como todos los capitanes, y le tenía que dar un gol", finalizó.