Algún día, un techo cubrirá el estadio Arthur Ashe durante el Abierto de Estados Unidos.

Pero va a costar mucho y no retrasará otros proyectos que los dirigentes de la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA por sus iniciales en inglés) creen que son obligatorios en la sede del último Grand Slam del año. En la actualidad, hay techos que cubren los estadios principales en Wimbledon y el Abierto de Australia.

En una sesión informativa con reporteros el domingo, víspera del inicio del Abierto, Gordon Smith, director ejecutivo de la USTA, reiteró un asunto que puntualizó en el pasado: que no existe aún la tecnología para colocar un techo sobre el estadio con capacidad de 23.700 aficionados, pero que está seguro que eso cambiará.

"No puedo decirles cuándo será", señaló Smith. "No puedo decirles cuánto costará, aunque claramente será de más de nueve dígitos".

El tema de cubrir el estadio Arthur Ashe es recurrente casi cada año, especialmente luego de cuatro ediciones consecutivas en las cuales la lluvia ha obstaculizado el juego y obligado a que el torneo termine en un lunes.