Unas sesenta parejas de más de diez países se preparan para disputar este lunes y martes las finales del Mundial de Tango de Buenos Aires en las categorías Salón y Escenario, en las que buscarán deslumbrar al jurado con sus habilidades en el dos por cuatro.

Bailarines argentinos, uruguayos, belgas, canadienses, colombianos, rusos, estadounidenses, chilenos, mexicanos, venezolanos, portugueses, japoneses y singapureses competirán mañana en la final del llamado Tango Salón en el estadio porteño Luna Park ante miles de espectadores, informaron hoy fuentes oficiales.

El martes, en tanto, parejas de Argentina, Colombia, Rusia y Japón irán en busca del galardón en la categoría de Tango Escenario, en la décima edición del mundial y festival, que comenzó el pasado día 20 bajo la organización del Gobierno porteño.

Mientras que la especialidad de Tango Salón privilegia el estilo más clásico del baile social, la de Escenario entiende el baile desde una concepción coreográfica vinculada con el espectáculo, explicaron los organizadores.

El primer premio de ambas categorías, para las que compitieron casi 500 parejas de diversos rincones del globo, será de 40.000 pesos (unos 8.650 dólares) para la pareja ganadora, informó el Ministerio de Cultura de Buenos Aires.

El año pasado, una pareja colombiana, oriunda de Bogotá, obtuvo la máxima puntuación del jurado en la competición de "Tango Salón", mientras que los argentinos retuvieron el galardón en la categoría de "Tango Escenario".

Paralelamente al Mundial, se celebró en los últimos días en la capital argentina el Festival de Tango, con unos 200 espectáculos programados, entre ellos milongas, clases, conferencias y un homenaje a uno de los grandes renovadores del ritmo, el compositor y bandoneonista Ástor Piazzolla (1921-1992), debido al vigésimo aniversario de su muerte.

El compositor nacido en Mar del Plata (400 kilómetros al sur de Buenos Aires) y fallecido en julio de 1992 en la capital argentina tuvo durante las jornadas más importantes del tango en la ciudad porteña un ciclo con varios conciertos que se unieron a la muestra fotográfica, titulada "Ástor Piazzolla: íntimo y universal", que recrea diversos aspectos de la carrera del artista.