Más de 600 personas permanecen evacuadas en la provincia de Buenos Aires, la mayor de Argentina, a raíz de temporales de lluvias que motivaron el desborde de arroyos y la inundación de carreteras, informaron hoy fuentes oficiales.

Las intensas lluvias registradas en los últimos diez días también afectaron campos de zonas agrícolas de Argentina, uno de los mayores exportadores mundiales de granos.

Uno de los distritos bonaerenses más afectados es Azul, donde las inundaciones llegaron este viernes al casco urbano después de que desbordara el arroyo de la ciudad, lo que motivó el cierre de varios comercios y la suspensión de clases.

El municipio de Azul, de unos 60.000 habitantes, comenzó a entregar "botas, colchones, frazadas, productos de limpieza para las personas" afectadas por las inundaciones, que se registran por tercera vez en el año, indicó a la estatal agencia Télam el subsecretario legal de la Alcaldía, Emanuel Barrionuevo.

De todas formas, los niveles de agua comenzaron a descender este sábado en varios distritos bonaerenses, por lo que se espera que el número de evacuados descienda en las próximas horas.

"Se está empezando a ordenar esta situación de emergencia, pero cuando baja el agua empiezan otros problemas, así que estamos coordinando acciones para darle soluciones a los vecinos", sostuvo a periodistas el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto.

En el municipio de General Pueyrredón también debieron suspender este viernes las clases a causa de las lluvias, al igual que en la localidad de Tres Arroyos, donde evacuaron además un geriátrico en el que se alojaban 49 personas.

"Ahora hay que ponerse a trabajar en la recuperación de los barrios en donde bajó el agua, porque las viviendas quedaron afectadas", evaluó el alcalde de Tres Arroyos, Carlos Sánchez, a periodistas.

Mariotto advirtió además que se ha detectado la construcción de canales clandestinos en campos bonaerenses, los cuales "son un problema a la hora de las lluvias", explicó.

Las autoridades argentinas conformaron un comité para el seguimiento de la situación hídrica de la zona y dispusieron el envío de colchones, frazadas, medicamentos, alimentos, maquinarias y equipos para la asistencia de los municipios perjudicados.

La alerta meteorológica cesó en varias de la zonas de la provincia, donde las lluvias llegaron este mes a registros históricos, dijeron los portavoces.

El pasado día 17, un hombre de 34 años murió en la capital argentina aplastado por una marquesina de unas 25 toneladas que se desprendió bajo una lluvia torrencial.