El fotógrafo mexicano Fer Juaristi, uno de los diez mejores del mundo en el fotoperiodismo de bodas, ha asegurado en una entrevista a EFEstilo que de su enlace tiene fotos "muy malas" y ahora que retrata a otros, se entrega "en cuerpo y alma" pero, sobre todo, nunca deja de divertirse.

Reclamado en medio mundo por su forma de capturar momentos felices, Juaristi ha hecho una parada en Vitoria (España) para enseñar a 15 profesionales de distintos puntos del país las claves para dedicarse al sector de la fotografía alternativa de bodas.

Juaristi empezó a querer vivir de una cámara hace unos seis años cuando se hartó de su trabajo como publicista en México y de tener que complacer al cliente y a la agencia, "en un círculo interminable".

La primera barrera que tuvo que superar fue la de su familia, en la que la tradición era dedicarse al mundo de la medicina, pero con el apoyo de su pareja, saltó al mundo de la fotografía y tras unos comienzos difíciles, ahora ha hecho realidad su sueño de dedicarse a algo que le llena y le hace feliz.

Cuando viaja a otros países contratado por alguna pareja, también suele aprovechar para impartir talleres prácticos, como ha sido el caso de Vitoria, donde ha ofrecido uno de sus "fershops".

Para él, la fotografía es "la libertad" y también "el deseo de crear algo" que le guste al que lo hace, pero que también agrade a los clientes. Es otro tipo de foto, que se sale del molde de la fotografía de bodas y eso es un riesgo, ha admitido.

Su estrategia, cuando está en una boda, consiste en hacerse "muy invisible" para poder captar "momentos reales" que luego se puedan "recordar para siempre".

Para ello, busca "lo no evidente", a través de "ángulos más arriesgados" y englobando el contexto en el que están pasando las cosas pero "sin dejar de jugar nunca", ni de divertirse.

En cada trabajo que hace se deja "el cuerpo y el alma", da todo lo que tiene, y para ello, piensa en lo que a él le habría gustado tener como recuerdo de su boda.

"De mi boda tengo fotos malas, malísimas, y a la mayoría de los fotógrafos de boda les pasa lo mismo" pero es que "cuando me casé no teníamos plata", ha explicado.

Entre sus sueños está el llegar a hacer una boda en cada continente y va camino de ello porque acabar de hacer una en Nueva Zelanda, ahora está en Europa, próximamente en Canadá y el año que viene tiene otro enlace en Asia.

Para Juaristi, Internet es una plataforma que le permite conectar con parejas de todo el mundo que buscan "algo especial". Ven su trabajo en "ferjuaristi.com" y deciden contratarle.

Sus trabajos engloban la fotografía de moda, el fotoperiodismo y el arte y para Juaristi la técnica es importante pero lo primero es la mirada del profesional.

"Para mí lo más importante es cómo ves el mundo y cómo registras lo que pasa frente a ti", ha declarado.

Cuando trabaja en un mismo sitio más de una vez, su truco para no caer en la monotonía es olvidarse de dónde está, "reinventar la realidad" y jugar con los pocos elementos que tiene.

"Soy muy curioso y juego, y estoy el 90 por ciento del tiempo en el piso (en el suelo) para lograr algo diferente", ha asegurado.