La especialista peruana en temas de primera infancia Gaby Fujimoto visitará Panamá la próxima semana para exponer sobre la importancia de la implementación de planes para este segmento de la población, anunció hoy la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Gobierno panameño.

La representante de la OEA en Panamá, Abigail Castro, dijo a Efe que Fujimoto es una consultora en educación que trabajó más de 24 años con la organización panamericana y en Panamá explicará los últimos logros en la investigación sobre la necesidad y los múltiples beneficios de atender al infante desde su gestación.

Los cimientos en el desarrollo de la personalidad se construyen antes de la gestación hasta los ocho años, aunque la primera infancia se define como el periodo de vida comprendido entre la gestación y hasta los 6 años de edad, de acuerdo con el Programa de Atención Integral a la Primera Infancia (PAIPI) de Panamá.

En el país centroamericano la población de niños de 0 a 6 años es de 387.702 (51 % varones) y representa el 11,4 % del total de panameños, según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).

De esos niños, el 19,1 % de los menores de 5 años sufre desnutrición crónica, solo el 3 % de los menores de 3 años asiste a centros especializados de atención integral y el 36,7 % no asisten a la educación preescolar, según cifras oficiales del INEC y del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Fujimoto ayudará a darle "visibilidad" a la necesidad "imperiosa" de atención a la primera infancia en Panamá, razonó Castro, durante su visita del 28 al 31 de agosto próximo, en la cual expondrá a grupos del sector público y privado, políticos, especialistas en educación, economía y periodistas sobre la temática.

El Gobierno panameño, con apoyo de la Unicef, ha diseñado un plan de atención para la primera infancia que aspira a convertirlo en agenda de Estado que trascienda las administraciones públicas para asegurar su ejecución en las próximas décadas.

De acuerdo con documentos suministrados por la Unicef, el segmento de primera infancia mas urgido de atención es el de las niñas indígenas panameñas, en cuyas comunidades la pobreza alcanza el 90 %, mientras en el resto del país es del 40% en promedio.

Solo en costos de atención a la desnutrición Panamá dedica el equivalente al 2 % de su producto interno bruto (PIB), que el año pasado superó los 20.000 millones de dólares a precios constantes.

Mientras que, si los niños aumentan un año de asistencia a la escuela, en promedio, el país se beneficiará con un incremento del PIB del 3 al 6 % y, si es de dos años la educación preescolar, el PIB aumentará de 10 a 15 % a largo plazo, de acuerdo con la Unicef.