El proceso a Henry Fariñas y otros 23 acusados por lavado de dinero, crimen organizado y tráfico de drogas continúa el viernes después de que fuera suspendido por la juez a cargo, a pedido de varios abogados defensores.

El portavoz Poder Judicial, Roberto Larios informó el jueves que el juicio se llevaría día de por medio de ahora en adelante por disposición de la jueza Adela Cardoza.

"Este proceso (de Fariñas) es bastante largo y la jueza decidió de común acuerdo con los abogados suspenderlo y seguirlo mañana, viernes", dijo Larios a AP.

Fariñas ha dicho que él era el verdadero blanco del atentado en Guatemala el 9 de julio de 2011 en el, cual murió el cantante folclórico argentino Facundo Cabral.

Fariñas sobrevivió con una herida a bala al atentado, perpetrado por sicarios supuestamente pagados por su socio costarricense Alejandro Jiménez, alias "Palidejo". En el mismo ataque murió Cabral, quien era trasladado en el auto del empresario hacia el aeropuerto después de ofrecer un concierto en Guatemala.

Entre los acusados están los hermanos de Fariñas, Pedro Joaquín y Karla, además de Julio César Osuna, un ex magistrado el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, señalado como colaborador de carteles de drogas de Colombia, Guatemala y México. También se procesa a los colombianos Javier Darío Euscategui y Gonzalo Rugeles Pérez.

Los fiscales en el juicio que inició el miércoles son Javier Morazán, representante del Ministerio Público, y Francisco Mairena Larios, quien representa a la Procuraduría General de la República. El inicio de la audiencia se dio con la lectura del expediente y se escucharon las pretensiones de los acusadores y la de los defensores así como la participación de al 10 de 84 testigos propuestos.

Morazán pidió el fallo de culpabilidad en contra de todos los procesados a quienes señaló de formar parte de una enorme red de tráfico internacionales de drogas y de lavado de dinero.

El fiscal afirmó que Fariñas, a través 15 sociedades anónimas, entre ellas Elite, logró lavar 150 millones de córdobas, suma equivalente a 7,5 millones de dolares, y tres millones en moneda estadounidense.

"Este lavado de dinero se dio desde el año 2005 hasta que fue desarticulada esta banda", dijo Morazán, quien afirmó que Alejandro Jiménez alias "El Palidejo", fue quien contactó a Fariñas para que fuera el cabecilla de la red de narcotraficantes en Nicaragua.

Carlos Javier Chavarría, el defensor de Fariñas, dijo ante la audiencia que no existe prueba de relación criminal entre su cliente y Jiménez, porque lo que existió fue una amistad después que se conocieran en club nocturno Elite de Managua, del cual el acusado era gerente.

En breves declaraciones a la prensa al salir de la sala, Fariñas negó los señalamientos. "No hay forma de probar lo que dicen, nunca se ha lavado dinero", dijo Fariñas, a la vez que dijo temer por su vida después que denunció que lo tienen en una cárcel de Managua que considera insegura.

Fariñas ha dicho que Jiménez habría ordenado atentar contra su vida por negarse a vender el club nocturno Elite de Nicaragua. Chavarría dijo que será la justicia guatemalteca la que determinará si Jiménez ordenó el atentado.

Según las investigaciones, Fariñas se encargaba de traficar drogas desde Costa Rica a Nicaragua, del cartel colombiano "Los Fresas" al mexicano "Los Charros", pero en esas operaciones se habría quedado con alguna droga enviada por Jiménez, lo cual motivó el atentado.

El empresario nicaragüense, de acuerdo con el expediente de acusación, supuestamente trabajaba para "Los Charros" por recomendaciones de Jiménez. Este último fue arrestado meses atrás en Colombia por presuntamente colaborar con "Los Fresas".

La banda "Los Charros" fue desarticulada meses atrás por las autoridades policiales de Nicaragua y Costa Rica, y sus integrantes están encarcelados en Managua.

En el caso contra Fariñas resultó implicado el ex magistrado del Consejo Supremo Electoral Julio César Osuna, quien es acusado de ser parte de una red que le suministró cédulas de identidad a Jiménez para que se movilizara sin problemas en Nicaragua y la región centroamericana.

Según la acusación del Ministerio Público, Osuna aprovechó su cargo en el Poder Electoral para tramitar la cédula de Jiménez y para trasladar en vehículos de esta institución dinero que tenia que ver con acciones de las bandas de Los Charros y Los Fresas.

El miércoles durante el inicio de la audiencia, pasaron a atestiguar 10 de los 84 testigos propuestos, varios de ellos oficiales de las Fuerzas Antinarcóticos de Nicaragua que rindieron su declaración con el rostro encapuchado.

El abogado de Osuna, Carlos Chica Larios, dijo que la acusación contra su defendido indica que un perito policial determinó que la firma de éste no coincide con la del documento que sirvió para emitir la cédula nicaragüense a "El Palidejo".