Cinco rebeldes y un soldado turcos han muerto en un amplio ataque de miembros del ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistan (PKK) contra el pueblo de Semdinli en el extremo sureste de Turquía, ha informado hoy la prensa local.

Los guerrilleros del PKK atacaron anoche de forma simultánea el edificio de Gobernación, la comisaría de policía, la comandancia de la gendarmería y el cuartel militar en este pueblo de 11.000 habitantes, situado en la provincia de Hakkari y cercano a las fronteras de Irán e Irak.

Según la agencia semipública Anadolu, cinco de los asaltantes murieron en los combates.

Al mismo tiempo tuvo lugar un ataque contra un puesto de la brigada de fronteras en la aldea de Omurlu, cerca de Irán, donde murió un soldado y otros cinco resultaron heridos.

El diario de referencia "Hürriyet" afirma que los tiroteos entre miembros del PKK y las fuerzas policiales en Semdinli se han convertido en algo frecuente.

El viceprimer ministro turco, Bülent Arinç, aseguró hace dos días que el PKK había sido derrotado en Semdinli, y a principios de agosto, las autoridades habían cifrado en 115 el número de guerrilleros muertos durante una operación militar que duró tres semanas.

El miércoles pasado, una emboscada de la guerrilla causó de nuevo cinco muertos en un convoy militar en una carretera de esa localidad del extremo sureste de Turquía.

Los observadores estiman que el PKK parece haber cambiado su táctica habitual de hostigar al ejército mediante ataques y retiradas, y ahora opta por defender sus posiciones en el intento de crear una "zona liberada" alrededor de Semdinli, situado en una zona de alta montaña en el extremo sureste de la provincia de Hakkari.

El PKK se alzó en armas en 1984 para luchar por la autodeterminación de los aproximadamente 12 millones de kurdos en Turquía y, desde entonces, más de 45.000 personas han muerto en enfrentamientos y atentados.