Irán espera "progresos" de la nueva ronda de negociaciones reanudadas hoy en Viena con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre el contencioso en torno a su polémico programa nuclear.

Así lo ha dicho a la prensa el embajador de Irán ante el OIEA, Ali Asghar Soltanieh, antes de entrar en la sede de la representación de su país ante las organizaciones internacionales en Viena para participar en las conversaciones.

Soltanieh aseguró que su país está decidido a "moverse hacia una conclusión positiva".

"Ambas partes están intentando acercar posiciones", añadió.

"Estamos hoy aquí para continuar nuestras discusiones con Irán y buscar un acuerdo sobre un acercamiento estructurado para resolver todos los asuntos pendientes", comentó el jefe de la delegación del OIEA y vice director general de Salvaguardias del organismo, Herman Nackaerts, antes de iniciarse la reunión.

El OIEA pide más acceso a instalaciones nucleares, documentación y científicos de Irán para poder esclarecer si Teherán ha estado desarrollando de forma clandestina actividades atómicas con fines militares, como sospechan Estados Unidos, la Unión Europea e Israel.

Teherán asegura que los objetivos de su programa nuclear son exclusivamente pacíficos, pero no accede a las peticiones de acceso a sus instalaciones, documentación y científicos que solicitan los inspectores del OIEA.

Un punto central hoy es el acceso a la base militar de Parchín, cerca de Teherán, después de que en la ronda de junio pasado el OIEA no consiguiera el permiso correspondiente para enviar allí una misión de sus inspectores.

Nackaerts confirmó a la prensa hoy que su delegación reclamará a los iraníes la respuesta a su ya planteada solicitud del permiso para enviar una misión de inspección a Parchín.

La expectativa optimista de la delegación iraní contrasta con el escepticismo del OIEA y de los diplomáticos occidentales, que no esperan un acuerdo en la cita vienesa.

El director general del OIEA, Yukiya Amano, se mostró el pasado miércoles en Helsinki poco confiado en un avance debido a la falta de éxito que han tenido hasta ahora los esfuerzos del organismo efectuados en este contencioso.

"No tengo ningún indicio de que esto pueda cambiar muy pronto", dijo entonces a la prensa Amano.

Esta nueva ronda tiene lugar a pocos días de que el director general presente su nuevo informe sobre el contencioso iraní y la evolución en las negociaciones, y después de recientes filtraciones a la prensa sobre nuevas centrifugas de enriquecimiento de uranio que Irán habría instalado en su planta de Fordow.

Se trata de unas instalaciones nucleares excavadas en el interior de una montaña, protegidas así de un eventual ataque aéreo.

El Consejo de Seguridad de la ONU, que exige una suspensión de las actividades más delicadas del programa nuclear iraní -especialmente el enriquecimiento de uranio- como medida de creación de confianza, ha dictado desde 2006 cuatro rondas de sanciones diplomáticas, comerciales y tecnológicas contra Irán para forzar una mayor cooperación iraní.