El presidente de Kirguizistán, Almazbek Atambáyev, cesó hoy al Gobierno dirigido por el primer ministro Omurbek Babánov, después de la ruptura de la coalición parlamentaria que le sustentaba.

Babánov y sus ministros continuarán al frente de sus cargos de manera interina hasta la formación del nuevo Ejecutivo, informó la Administración de la Presidencia kirguís a los medios locales.

Atambáyev, que en octubre del año pasado ganó las elecciones presidenciales con el 63,24 por ciento de los sufragios, dispone de tres días para encargar la formación del nuevo Gobierno a uno de los cinco grupos del Parlamento.

Será seguramente la formación del propio Atambáyev, el Partido Socialdemócrata de Kirguizistán (PSK), la responsable de negociar una nueva alianza.

La coalición de Gobierno, que estaba formada por cuatro de las cinco fuerzas políticas con representación parlamentaria, se rompió por iniciativa de las formaciones Ar-Namis y Ata-Meken, que achacan al primer ministro el incumplimiento de los acuerdos de la alianza.

Ata-Meken acusó además a Babánov de aceptar un caballo de raza como soborno de un empresario turco para favorecer sus intereses.

El partido liderado por Omurbek Tekabáyev advierte de que el Gobierno de Babánov ha llevado la antigua república soviética al borde de un colapso financiero.

"Los expertos advierten sobre la posibilidad de una suspensión de pagos, ya que la deuda pública ascendió a 147.500 millones de somes (2.800 millones de dólares) a fecha de 1 de julio. El déficit presupuestario creció hasta los 23.100 millones de somes (444 millones de dólares)", según Ata-Meken.