El canciller de Panamá, Rómulo Roux, declaró hoy que su país considera que "existen las condiciones" para un diálogo bilateral entre el Reino Unido y Ecuador con el objetivo de resolver el caso del asilado Julian Assange, fundador de WikiLeaks.

Roux dijo, en una declaración divulgada esta noche por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, que "el Gobierno del Reino Unido ha dejado clara la inexistencia de amenazas a Ecuador", de entrar a su embajada en Londres para detener a Assange, quien goza de asilo diplomático.

El canciller panameño fue representado en la reunión celebrada hoy en Washington de ministros de Exteriores en la Organización de Estados Americanos (OEA) por su representante permanente alterno, José Martínez, quien expresó que para Panamá la controversia entre ecuatorianos y británicos es "bilateral".

"Es un tema de carácter bilateral, que debe ser resuelto a través de los medios de solución pacífica de conflictos reconocidos en el Derecho Internacional", expresó Martínez, recuerda la declaración.

Roux insiste en apelar al diálogo amistoso entre ambos países para resolver la controversia.

"Panamá no ha podido constatar que se ha materializado una 'amenaza' por parte del Reino Unido al Ecuador que haga suponer que se fuera a violentar la legación diplomática ecuatoriana en Londres, en abierta violación al Derecho Internacional", apunta.

Roux agrega que Panamá "tiene la certeza que, en ningún momento un país como el Reino Unido, con amplia tradición en el derecho internacional y la defensa de los derechos humanos, fuese a generar una situación como la que se ha pretendido hacer ver".

El canciller celebra que "se hubiera alcanzado un consenso entre todas las delegaciones presentes de forma tal que la Resolución (de la OEA) recoge el sentir de todos los países miembros en cuanto a que ambos Gobiernos resuelvan sus diferencias de manera amistosa, al amparo del derecho internacional".

Ecuador logró hoy el respaldo de los cancilleres y representantes de los 34 países reunidos en la OEA ante la supuesta amenaza del Reino Unido para entrar en su embajada en Londres y llamó al Gobierno británico a disculparse y retirar la carta que provocó el conflicto.

Tras más de cinco horas de debate, y sin que hubiera una votación, los representantes del continente dieron el visto bueno a un texto que se negoció al margen del debate entre los cancilleres y del que se eliminó la parte que calificaba de "amenaza" la "situación generada en la embajada de Ecuador en Londres".

Ecuador consiguió así un cauto respaldo de la OEA a su denuncia de la carta que el Gobierno británico envió la semana pasada a la embajada ecuatoriana en Londres, en la que advertía de la posibilidad de recurrir a una ley de 1987 que le permitiría entrar a la misión y detener a Assange.