Decenas de personas se reunieron hoy durante una vigilia en los exteriores de la clínica donde fue operado este jueves el expresidente peruano Alberto Fujimori por una lesión en la lengua, como muestra de solidaridad con él y para desearle una pronta mejoría.

Varios de los simpatizantes llevaban consigo velas, fotos de Fujimori y afiches pidiendo su liberación y con mensajes de respaldo, y a ellos se sumaron algunos congresistas de la bancada fujimorista.

Keiko Fujimori, hija del exmandatario sentenciado a 25 años de prisión, resaltó la frágil condición de su padre, quien ha sido intervenido quirúrgicamente cinco veces en la misma área.

"Es una operación más profunda y va a tomar más tiempo en recuperarse, va a recibir varios días de dieta líquida. Lo más importante es que su ánimo esté alto y que tenga ganas de seguir adelante", afirmó Keiko Fujimori a los periodistas.

La también excandidata presidencial señaló que depende de cómo siga evolucionando hoy y mañana su padre para que los médicos determinen cuando le darán de alta, para que regrese a la prisión policial que lo alberga.

Fujimori, de 74 años, ha sido sentenciado a 25 años de prisión por la autoría mediata de 25 asesinatos y dos secuestros ocurridos durante su Gobierno (1990-2000).

Keiko indicó que su padre "es un paciente de alto riesgo que no está en agonía" y que le parece cruel que tengan que esperar que "esté moribundo para que recién se plantee la posibilidad de un indulto".

Las autoridades del Gobierno han señalado que no han recibido ninguna solicitud para un indulto a Fujimori, por lo que no hay ningún trámite en curso al respecto.

En diciembre pasado, un informe periodístico reveló que Fujimori no tenía ningún cáncer activo, como se rumoreaba desde sus círculos familiares y políticos para solicitar un indulto humanitario.

A Fujimori le extirparon un cáncer en la lengua en 1997 y posteriormente ha tenido lesiones recurrentes en esa zona.