Jefes y delegados de las Policías de América Central, México, Colombia y el Caribe acordaron hoy en Managua una serie de planes operativos para enfrentar al crimen organizado, el narcotráfico, la trata de personas, la violencia juvenil y la seguridad fronteriza.

El acuerdo fue suscrito durante una reunión extraordinaria de dos días celebrada en la capital nicaragüense, en la que los jefes y delegados policiales de la región se comprometieron a ejecutar 85 planes operativos junto a la Interpol para combatir al crimen organizado trasnacional, según el documento final.

También decidieron crear un sistema de "nota roja" para facilitar la captura de las "personas circuladas" (requeridas) en la región, combatir la trata de personas, el narcotráfico y el robo de vehículos.

El plan aprobado se desarrollará durante los próximos 12 meses, explicó a Efe el portavoz de la Policía nicaragüense, Fernando Borge.

Tras la clausura de la reunión extraordinaria, los jefes policiales de la región se reunieron con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien destacó en el encuentro la unidad de "los mesoamericanos en la batalla (por) la seguridad de nuestros pueblos y la estabilidad de toda la región".

"Es una batalla que tenemos que seguir librando junto, unidos. Es la única forma de vencer estos flagelos que están afectando seriamente a la región", razonó el mandatario.

Asimismo, Ortega demandó a los países consumidores de drogas, entre los que mencionó a Estados Unidos, a "invertir" en la región para que no sigan siendo "bombardeados por las drogas".

"Que inviertan en la región centroamericana para que puedan librar de forma más efectiva esta lucha", abogó.

Según Ortega, los países desarrollados deberían invertir en Centroamérica en el campo social y en la seguridad para enfrentar al narcotráfico y al crimen organizado.

Explicó que invertir en el campo social tendría como objetivo "restarle base social al crimen organizado y al narcotráfico", los que, advirtió, "agarran más fuerza cuando se instalan en núcleos sociales".

Observó que Centroamérica es "víctima de esta epidemia" por estar en medio de los principales consumidores y productores de drogas, y rechazó que la región esté sucumbiendo ante el narcotráfico y crimen organizado.

Centroamérica es una de las regiones más violentas del mundo, donde viven 47,5 millones de personas, la gran mayoría en condiciones de pobreza, y se calcula que circulan 4,7 millones de armas de fuego.

Un informe del Banco Mundial (BM) publicado en noviembre pasado señala que el índice promedio de homicidios para esta región es de 35,4 por cada 100.000 habitantes, mientras el de Latinoamérica en general es de cerca de 20 y en los países avanzados del 8,8.

Además, la criminalidad e inseguridad cuestan a Centroamérica cerca del 8 % del producto interno bruto (PIB) regional, según el análisis del BM.

Estados Unidos considera que por Centroamérica transita hasta un 90 % de las aproximadamente 700 toneladas de cocaína que entran cada año a Estados Unidos procedentes de Colombia.

En la XXXI reunión extraordinaria, que se celebró en Managua, participaron jefes y delegados de las fuerzas de seguridad de Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y la República Dominicana.