Un 77 % de los chilenos se declara satisfechos o muy satisfecho con su vida personal, si bien sólo un 20 % confía en la instituciones de su país, según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El análisis, titulado "Bienestar subjetivo: el desafío de repensar el desarrollo", señala que el 55 % de los ciudadanos del país considera que actualmente su vida es mucho mejor que hace 10 años, mientras que el promedio de satisfacción con la vida, en una escala de 1 a 10, es de 7,3 puntos.

Los datos preliminares de este estudio fueron entregados este jueves al Gobierno chileno y concluyen que si bien la mayoría de los chilenos se sienten "satisfechos consigo mismos" son "críticos con la sociedad".

Wenceslao Unanue, profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez considerado un experto en temas relacionados con la felicidad, destacó hoy a Efe que, a pesar de que las cifras de satisfacción personal son positivas, resulta preocupante el descontento de los chilenos con su modelo social.

"A muy corto plazo la felicidad de los chilenos puede empezar a caer si la confianza no mejora y la credibilidad de las instituciones tampoco lo hace. No podemos quedarnos contentos", aseguró Unanue,

El estudio destaca que un 90 % de los chilenos que tienen más recursos económicos están muy satisfechos con sus vidas, mientras en el grupo de menos recursos el porcentaje es del 56 %.

"En el grupo ABC1 (los más ricos) hay gente más satisfecha con la vida, lo que no significa que sean más felices", aseguró Unanue, quien aclaró que el dinero no es un hecho que determine los estados emocionales, sino que aporta valor en la satisfacción general.

Las cifras positivas referentes a la satisfacción general contrastan con la percepción negativa que los chilenos tienen sobre la sociedad en la que viven.

Según el estudio del PNUD, la ciudadanía evalúa con una nota promedio de 4,1 las oportunidades que el país ofrece a las personas, mientras que sólo un 20 % de los entrevistados confía en las instituciones públicas, una cifra diez puntos inferior respecto a 1995.

Dichos resultados pueden parecer contradictorios si se comparan con el índice de satisfacción personal, algo que, según el PNUD es perfectamente posible, ya que la felicidad y el malestar con la sociedad son variables coexistentes.

"En Chile hay poca confianza con las instituciones, con las parejas o con los jefes. Eso afecta los estados emocionales de cada día. Y por eso no es algo contradictorio con la satisfacción general, sino muy complementario", explicó Unanue.

El coordinador de la PNUD en Chile, Antonio Molpeceres, entregó las conclusiones del informe al presidente Sebastián Piñera, quien reconoció la necesidad de aplicar políticas públicas para mejorar la satisfacción de la ciudadanía "con la vida en sociedad".

"Estamos en una situación de una disociación o divorcio entre lo que es la satisfacción personal, subjetiva, con su vida personal, y la satisfacción también subjetiva con la vida en sociedad", indicó Piñera.

Por otra parte, el estudio apunta que un 74 % de la población piensa que la felicidad depende principalmente de lo que haga uno mismo, mientras que un 15% considera que depende de las oportunidades que ofrece la sociedad y el 11% de la suerte que se tenga.

Asimismo, un 80% de los encuestados se siente representado por la frase "más allá de las oportunidades, ser feliz depende de uno mismo", en tanto que un 20 % se identifica con la frase "es difícil ser feliz si la sociedad no te da las oportunidades", concluye el PNUD.

"Uno de los puntos relevantes de este estudio es que logra demostrar que la felicidad no es sólo un tema que uno consigue a nivel individual, sino que es algo que depende de muchos factores", destacó Unanue.