Uruguay se sumó hoy "con gusto" a la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de Cádiz con un simposio en el que se recordó el "nervio liberal" que "la Pepa" incorporó a los procesos de emancipación e independencia de América Latina.

En el coloquio, organizado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) como preparativo para la Cumbre Iberoamericana que este año se celebrará precisamente en Cádiz, participaron, además del máximo responsable de la organización, Enrique Iglesias, el vicepresidente uruguayo Danilo Astori y el encargado de negocios de la Embajada de España Sergio Krsnik.

Según destacó Astori, el recuerdo de la Constitución gaditana de 1812 es un "buen motivo" de celebración en un período plagado de "conmemoraciones y bicentenarios en la comunidad iberoamericana".

Para el vicepresidente uruguayo, "la Pepa", como fue conocida la norma, fue "una Constitución rupturista e influyente", que rompió con el pasado y se dejó sentir "en las constituciones del futuro, empezando por nuestras sociedades americanas".

Astori destacó que con sus 384 artículos, la Constitución de Cádiz instauró derechos y explicó sus fundamentos, además de regular los territorios españoles por todo el mundo.

"Instauró una serie de derechos que doscientos años después estamos muy acostumbrados, que son aspectos fundamentales de nuestra vida, pero entonces eran inconcebibles, como el derecho de representación, la libertad personal, la libertad de prensa, la inviolabilidad del domicilio y las garantías procesales y penales, todas innovaciones muy importantes", añadió el vicepresidente.

Astori subrayó "su notoria influencia" a la hora de crear el ambiente de emancipación en América y apuntó que, pese a que nunca fue proclamada en los territorios del virreinato del Río de la Plata, se percibe su presencia en el pensamiento de Gervasio Artigas, padre de la Nación uruguaya, fundamentalmente en su preocupación por la seguridad jurídica y de los ciudadanos.

Ante de la intervención de Astori, el profesor argentino Natalio Botana explicó el papel que tuvo la "Pepa" en la región, determinante entre otras cosas porque su texto "enseñó a escribir una Constitución en lengua española", influencia que pudo verse en todas las Cartas Magnas escritas en la región desde entonces.

Además, Botana recordó que Montevideo envió un representante a las Cortes de Cádiz, el sacerdote Rafael de Zufriátegui, quien participó en las deliberaciones y que firmó el documento que consagró la creación de la primera Constitución "de los españoles de ambos hemisferios".