Siete víctimas de ETA iniciarán una huelga de hambre frente al Ministerio del Interior español si la Audiencia Nacional decide excarcelar al preso etarra enfermo de cáncer Iosu Uribetxebarria Bolinaga, condenado por haber mantenido secuestrado a un funcionario de prisiones durante 532 días.

Así lo informó hoy a Efe la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, en respuesta a la posible excarcelación de ese etarra, después de que un comité médico dictaminara que sufre un cáncer terminal

Petraza señaló que entre las siete personas que han comunicado al colectivo su intención de ayunar está José Rodríguez Chacopino, uno de los guardias civiles heridos en un atentado en Oñate (Guipúzcoa, País Vasco) en 1987, en el que participó Uribetxebarria y en el que fallecieron dos agentes.

También ha manifestado a la AVT que iniciará una huelga de hambre José Micol García, un policía que resultó herido en otro atentado terrorista de 1983 en Oyarzun, también en el País Vasco, contra un coche patrulla de la Policía Nacional en el que murió un agente.

Pedraza destacó que la asociación ni está organizando estas acciones ni está animando a las víctimas sino "todo lo contrario, estamos desaconsejando a las personas que quieren iniciar una huelga de hambre".

"No queremos que nadie pase por otro dolor añadido", insistió Pedraza, que, no obstante, dijo que apoyará a las víctimas en sus reivindicaciones "hagan lo que hagan".

Pidió, en cambio, que las víctimas se sumen a las "marchas por la justicia" que han convocado por distintas cárceles españolas y que comenzarán el próximo 29 de agosto, para protestar por las "tropelías" que se han producido en las últimas semanas y exigir la prevalencia de la ley contra los terroristas.

La responsable de la AVT se refería a la decisión adoptada por el departamento de Prisiones de conceder el "tercer grado" penitenciario a Uribetxebarria Bolinaga, un paso que abre la puerta a su excarcelación por razones humanitarias.

La medida se adoptó la semana pasada mientras varios centenares de presos etarras mantenían huelgas de hambre, además del propio preso afectado, para pedir su liberación, lo que fue considerado por las víctimas como una forma de ceder a la presión de los terroristas.

Uribetxebarria Bolinaga abandonó ayer la huelga de hambre que mantenía desde hacía 15 días para exigir su excarcelación, debido a su estado de debilidad y aconsejado por médicos y familiares.

La misma decisión tomaron después otros reclusos de la banda terrorista y de sus grupos afines.

El número de reclusos etarras que iniciaron estas protestas para reclamar la puesta en libertad de Uribetxebarria llegó a alcanzar una cifra de 273, aunque desde Instituciones Penitenciarias se aclaró que el seguimiento del ayuno era intermitente y muchos de ellos comían en sus celdas alimentos comprados en los economatos.

Uribetxebarria fue condenado en junio de 1998 a 32 años de cárcel por el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, a quien mantuvieron más de un año y medio encerrado en un habitáculo de 3 metros de largo, por 2,5 de ancho y 1,80 de altura, construido bajo una pesada máquina.