La devolución hoy de Seúl de una notificación de Tokio con una queja formal sobre la reciente visita del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, a los disputados islotes de Takeshima, ha provocado un nuevo roce diplomático entre ambos países.

El rechazo de la carta enviada por el primer ministro nipón, Yoshihiko Noda, es un acto "inconcebible" en términos de protocolo diplomático, según dijo el ministro portavoz nipón, Osamu Fujimura, en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.

"Es inconcebible en condiciones normales que las cartas intercambiadas entre líderes de naciones se devuelvan", añadió Fujimura.

En la carta, Noda reprocha a Lee su visita del pasado 10 de agosto al archipiélago de Takeshima (conocido como Dokdo en Corea del Sur), en el que fue el primer viaje oficial de un mandatario surcoreano al lugar, administrado por Seúl y cuya soberanía reclama Japón.

Noda también instó en la misiva a Lee a disculparse ante el emperador de Japón, Akihito, por exigirle que se excusara por los caídos durante la independencia surcoreana, al cumplirse el 67 aniversario de la rendición japonesa en la II Guerra Mundial y de la liberación de Corea del Sur del imperio nipón.

El portavoz del ministerio surcoreano de Exteriores, Cho Tai Young, justificó la decisión de Seúl de devolver la carta por tratarse de "contenidos que nunca podrán ser aceptados bajo ninguna circunstancia" por Corea del Sur.

Este nuevo episodio tensa aún más las relaciones diplomáticas entre ambos países, agravadas por el conflicto territorial en torno al diminuto archipiélago de apenas 0,2 kilómetros cuadrados y formado por dos islotes y 35 rocas, en los que desde 1954 está presente un destacamento de la guardia surcoreana.

El pasado martes el Gabinete de Noda formalizó su petición para resolver la disputa con Seúl en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que fue rechazada por Corea del Sur al considerar que no existe duda alguna acerca de su soberanía.