Rusia colabora estrechamente con el gobierno sirio para asegurar que su arsenal de armas químicas siga bajo control y obtuvo la promesa de que ese armamento de destrucción masiva no será utilizado ni trasladado, dijo el jueves el vicecanciller ruso Gennady Gatilov a The Associated Press.

El uso potencial de armas químicas en el conflicto sirio ha puesto a Rusia, firme aliado de Damasco, en un inusual punto de acuerdo con Estados Unidos, que ha presionado al mandatario sirio Bashar Assad para que renuncie al agravarse la guerra civil.

Rusia ha protegido al régimen de Assad de las sanciones de las Naciones Unidas y ha seguido enviándole armamento en los 18 meses del conflicto, en el que según los activistas han muerto más de 20.000 personas. En julio, Siria admitió por primera vez que posee armas químicas y amenazó con usarlas si las potencias extranjeras intentan interferir militarmente.

El presidente Barack Obama dijo el lunes que Estados Unidos quizá tenga que intervenir en Siria si el gobierno usa o mueve sus armas químicas. Obama también advirtió del riesgo de que ese armamento caiga en manos de los insurgentes que combaten al gobierno o de grupos extremistas que apoyan a ambos bandos.

Gatilov dijo que Rusia concuerda plenamente con los estadounidenses en la necesidad de tener que evitar que el gobierno de Assad use las armas o permita que queden fuera de su control.

"Tenemos garantías del gobierno sirio que no dará paso alguno relacionado con las armas químicas", dijo el diplomático ruso. "Y deseo reiterar en este tema haremos todo lo posible para evitar que ocurran esas cosas".

El vicecanciller dijo que su departamento se mantiene en permanente contacto con los funcionarios estadounidenses y destacó la reciente visita de la subsecretaria de Estado Wendy Sherman.

Rusia cuenta con Estados Unidos y otros países para que utilicen su influencia con las fuerzas de la oposición a fin de evitar que las armas químicas caigan en manos de terroristas, dijo Gatilov.

"Como todo el mundo sabe, entre los opositores hay elementos terroristas, especialmente miembros de al-Qaida", indicó. "Por supuesto, si súbitamente, como consecuencia de algunas acciones, estas armas caen en manos de terroristas que pudieran adoptar una actitud completamente irresponsable con ellas, sería un acontecimiento muy peligroso".