El ministro francés de Asuntos Europeos, Bernard Cazeneuve, se negó a pronunciarse sobre la demanda griega de más tiempo para cumplir los objetivos de reducción del déficit con el argumento de que es una cuestión que por el momento no se plantea y que Atenas tampoco la ha formalizado.

"La troika de los acreedores de Grecia todavía no ha presentado su informe sobre la situación económica del país. No se ha formulado ninguna demanda oficial griega", respondió Cazeneuve en una entrevista al diario económico francés "Les Echos" sobre la solicitud del primer ministro griego, Antonis Samaras.

El ministro francés añadió que "en cualquier caso, cualquier decisión se tomará después de discutirlo con nuestros socios europeos".

Esta tarde se reúnen en Berlín la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, antes de que se entreviste con ellos por separado Samaras el viernes y el sábado respectivamente.

Sobre las declaraciones de responsables de varios países europeos de una posible desintegración de la zona euro, Cazeneuve constató que hay "en ciertas expresiones políticas una euro-hostilidad de principio" y de ahí salen "las movimientos de exasperación y las declaraciones de uno y otro".

"Pero en el fondo, creo que la crisis refuerza la necesidad de Europa y, pese a la hostilidad de algunos, hay margen de maniobra para progresar juntos", añadió.

El ministro francés señaló la crisis bancaria como la mayor urgencia en la crisis de la eurozona, y por eso pidió una rápida aplicación de los acuerdos del Consejo Europeo de finales de junio.

"Después de un verano en el que el Banco Central Europeo tomó las decisiones correctas para limitar la especulación sobre las deudas de España e Italia, no hay que perder tiempo en la aplicación de las decisiones de la cumbre del 29 de junio", argumentó.

Insistió en que "la supervisión bancaria será efectiva antes de fin de año. Es necesaria para activar ayudas directas de los fondos de salvamento a los bancos españoles. Luego tenemos que avanzar rápidamente en los fondos de resolución de crisis bancarias y en la garantía de depósitos".

En un artículo publicado hoy en "Libération", el titular de Asuntos Europeos hizo hincapié en que no basta con quedarse en los acuerdos de la cumbre de junio, sino que "debemos llevar más lejos todavía" las medidas en apoyo del crecimiento económico.

En concreto, avanzó que "el próximo presupuesto de la UE para el periodo 2014-2020 deberá amplificar la dinámica" de lo acordado en en Bruselas al comienzo del verano.

"Dotando el presupuesto de la UE de recursos propios, en particular con la tasa sobre las transacciones financieras (...), profundizando el mercado interior, construyendo políticas industriales y energéticas más integradas y conformes al principio de la reciprocidad comercial, abriremos nuevas perspectivas de crecimiento al servicio del empleo en Europa", señaló.

Cazeneuve estimó que "es indispensable ahora más solidaridad, en particular con los países que todavía tienen dificultades a pesar de los esfuerzos que han hecho para su recuperación", pero puntualizó que "más solidaridad no se puede concebir sin responsabilidad presupuestaria asumida en común".