El presidente boliviano, Evo Morales, y representantes de la mayor patronal del país acordaron elaborar una nueva ley para captar más inversiones nacionales y extranjeras, en una reunión celebrada hoy durante más de tres horas.

Morales, el vicepresidente, Álvaro García Linera, y varios ministros visitaron la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) para discutir sobre esa futura norma, otra para bancos y escuchar los reclamos sobre ocupaciones de propiedades de las empresas por parte de campesinos e indígenas, entre otros.

Al concluir el encuentro, el gobernante explicó a los medios que se resolvió dar prioridad a la aprobación de una ley de Inversiones, "para que haya mayor inversión y mayor crecimiento", y otra de Bancos para garantizar la estabilidad de la economía.

Las nuevas normas serán elaboradas por equipos técnicos de la CEPB y de los ministerios de Economía, Planificación y Desarrollo Productivo, que deben presentar los proyectos en una próxima reunión prevista para el 29 de septiembre, agregó Morales.

El presidente de la CEPB, Daniel Sánchez, explicó por su parte que los privados pidieron a Morales la nueva norma porque la vigente "no está siendo utilizada" y solamente con una "buena ley" se garantizará el incremento de las inversiones locales y extranjeras.

Señaló que la nueva norma fijará "reglas permanentes que indiquen a los empresarios cómo y en qué sectores se va a poder invertir", respetando la Constitución promulgada por Morales en 2009.

Morales indicó que los empresarios también le reclamaron garantías para la propiedad privada y observaron que hay "cierta inercia del Estado" frente a las frecuentes tomas e invasiones efectuadas por algunos grupos sociales.

Reiteró que su Gobierno respeta "la propiedad privada y la empresa" y aseguró que tendrán en cuenta los reclamos.

Los empresarios han exigido varias veces al Gobierno de Morales que de seguridad jurídica para invertir más, frente a las frecuentes invasiones y tomas de propiedades privadas y la veintena de expropiaciones que ha decretado el mandatario izquierdista e indigenista desde que asumió el poder en 2006.

En los últimos meses, indígenas y mineros ocuparon dos yacimientos operados por filiales de la canadiense South American Silver y la suiza Glencore, respectivamente, que fueron expropiados por el Gobierno.

Según cifras oficiales, la inversión extranjera directa neta en Bolivia pasó de 425 millones de dólares en 2009 a 860 millones en 2011, principalmente por la llegada de capitales al sector petrolero.