Al menos una veintena de personas han muerto en las últimas horas a causa del desbordamiento de ríos y los corrimientos de tierra producidos por las intensas lluvias que han caído en el norte de Pakistán, informó hoy a Efe una fuente oficial.

"Hay confirmadas 13 muertes en Cachemira (en la parte bajo control paquistaní) y algunas en la provincia de Khyber Pakhtunkwa. En total unos 20 fallecidos en las últimas horas", dijo el jefe de la Autoridad Nacional de Manejo de Desastres (NDMA), Zafar Iqbal.

Diversos medios locales sitúan en 22 el número de víctimas mortales en varios incidentes relacionados con las lluvias monzónicas que arrecian desde hace una semana en varias partes del norte del país.

Ante el pronóstico de que las fuertes lluvias continuarán al menos un par de días, las autoridades alertan del riesgo de que las inundaciones se extiendan más el sur de las cuencas de algunos de los grandes ríos que recorren el país de norte a sur.

"Se esperan inundaciones de grado medio sobre todo en los ríos Chenab, Jhelum y Ravi", dijo Iqbal, quien especificó que "grado medio quiere decir que no hay que tener pánico por la situación".

El responsable afirmó que ya se han tomado medidas en el centro de Pakistán para prevenir desastres relacionados con el desbordamiento de los ríos que confluyen con el Indo para desembocar conjuntamente en la ribera paquistaní del Océano Índico.

Hace dos años, Pakistán vivió las peores inundaciones de historia tras un monzón extraordinariamente lluvioso que coincidió con un deshielo también extraordinariamente abundante y dio lugar a un caudal fluvial que anegó buena parte del territorio.

Las inundaciones de 2010 dejaron más de 20 millones de damnificados y cerca de 2.000 muertos, mientras que el año pasado las consecuencias del monzón se cebaron en la agricultura del sur del país, donde casi el 75% de los cultivos quedó dañado.