La Fiscalía colombiana abrió hoy cuatro investigaciones contra el general retirado de la Policía Mauricio Santoyo, quien se declaró culpable, en Estados Unidos, de "conspirar para proveer apoyo material y recursos" a las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

El fiscal general, Eduardo Montealegre, señaló a periodistas que las investigaciones tienen que ver con presuntos nexos con paramilitares, su relación con narcotraficantes y su participación en la interceptación ilegal de comunicaciones en contra de grupos defensores de derechos humanos en Medellín, capital del departamento de Antioquia.

Igualmente, Montealegre dijo que le solicitarán a la Corte del Distrito de Virginia entregar todos los documentos relacionados con el proceso que se le sigue en Estados Unidos al exjefe de seguridad del ahora expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Montealegre explicó que Santoyo no podría ser juzgado en Colombia por los mismos hechos por los que es procesado en Estados Unidos.

"Lo vamos a investigar en todo caso por los hechos que no sean objeto de la cosa juzgada en Estados Unidos, y además vamos a investigar todos los hechos que él cuente ante las justicia norteamericana de personas que se encuentran en Colombia y que la competencia es de nuestra jurisdicción", añadió el Fiscal General de Colombia.

Santoyo fue acusado el pasado 24 de mayo por un gran jurado federal en Estados Unidos por supuestos vínculos con el narcotráfico.

Admitió haber aceptado sobornos de miembros de las AUC a cambio de información sobre las operaciones en curso de aplicación de leyes y otros tipos de asistencia, que permitieron al grupo participar en actos terroristas y facilitar su actividad en el tráfico de estupefacientes.

También admitió haber informado a las AUC de las detenciones previstas por los cuerpos de seguridad, incluyendo las operaciones de la Dirección Antidrogas Estadounidense (DEA), así como de la realización de escuchas telefónicas no autorizadas.

El exjefe de seguridad de Uribe se enfrenta a una pena mínima de 10 años de prisión y a una pena máxima de 15 cuando sea sentenciado el próximo 30 de noviembre.

Santoyo, que se retiró de la Policía Nacional en 2009, conoció a Uribe en 1995, cuando formaba parte de la unidad antisecuestro de la Policía, después custodió su campaña electoral y prestó servicio en su primer período de Gobierno (2002-2006).

Uribe ha afirmado que él no intercedió nunca para que le dieran cargos a Santoyo, pero dijo que su desempeño como jefe de seguridad cuando él era presidente fue bueno.