El gobernador de Florida, Rick Scott, aseguró hoy que aún es pronto para saber con exactitud cómo afectará "Isaac" al estado y dijo que, de momento, corresponde a los organizadores decidir si cancelan la Convención Nacional Republicana que debe comenzar el lunes en Tampa.

"La convención tendrá que tomar su propia decisión. El objetivo es que todas las partes permanezcan juntas, tengan la misma información y podamos coordinar esfuerzos", explicó Scott en una conferencia de prensa.

El gobernador contestó así a la cuestión de si tiene intención de instar a los organizadores de la convención a actuar de una manera u otra. La reunión se celebrará en un área de obligada evacuación en caso de que se vea afectada por un huracán de categoría 2 o más.

La tormenta tropical "Isaac" se encuentra en el sureste del Caribe y amenaza con convertirse el viernes en huracán, azotar a República Dominicana y Haití, y luego a Cuba, para finalmente llegar a Florida el lunes a primera hora.

Scott recordó que se cuenta con un plan de actuación que prevé la llegada de un huracán a Tampa, en el centro de la costa oeste de Florida, durante la celebración de la convención, que se espera que atraiga a unas 50.000 personas a la ciudad.

"'Isaac' en una tormenta única: Tiene el potencial de amenazar a una gran convención que ha sido designada como evento de especial atención para la seguridad nacional", explicó el gobernador, quien detalló que se mantendrán al menos dos reuniones diarias con las autoridades locales, estatales y federales para seguir su evolución.

En cualquier caso, añadió que "Florida tiene mucha experiencia lidiando con huracanes". Se trata del estado de Estados Unidos más afectado por este tipo de fenómenos, aunque desde 2005 no sufre el azote de un huracán de categoría mayor (de 3 a 5 en la escala Saffir-Simpson).

Prometió que estarán "preparados para 'Isaac' en caso de que impacte" en el estado. "Si se convierte en huracán, la preparación es la clave del éxito", añadió, algo que incluye desde los servicios de emergencias hasta todos los habitantes.

"Todas las familias tienen que tener un plan. Tienen que estar vigilantes", insistió Scott, quien añadió: "Esperemos que finalmente gire hacia el oeste o se disipe".

También anunció la activación del Centro de Operaciones de Emergencias del estado, "tal y como se haría en este punto con cualquier otro huracán potencial".

El administrador de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias, Craig Fugate, insistió en que aunque todas las miradas están puestas sobre Tampa, los ciudadanos de los cayos y del sur de estado son los que más alerta deben estar.

En el sur de Florida, la población comienza ya a pensar en cómo actuar en caso de que "Isaac" impacte con fuerza en esta zona, aunque empresas, comunidades de vecinos, escuelas y negocios han decidido esperar al menos hasta el viernes para dar instrucciones.

"Yo estoy mirando billetes de avión para montar a mis hijos y a mi mujer y mandarlos a Atlanta o algún lugar alejado. Si algo ocurre prefiero estar aquí sólo, porque si no, con los críos, los problemas se multiplican", explicó hoy a Efe David Cárdenas, un ingeniero de 38 años que ya ha vivido en Miami el paso de otros huracanes.

Por su parte, Charles Otto, de 41 años y residente en Miami desde hace diez años, dijo estar tranquilo: "Imprimiré documentos importantes y el sábado iré a comprar alimentos y cosas básicas. Mi única preocupación es saber cómo va a aguantar este edificio, que es nuevo y no ha vivido aún ningún huracán".

En el área de Orlando, los parques temáticos han decidido esperar también a ver cómo evoluciona "Isaac", al igual que las autoridades locales de los Cayos de Florida, como las de Marathon, que el viernes prevén pronunciarse sobre si ordenan la evacuación del área, sólo unida al continente por una carretera.

La amenaza de "Isaac" llega coincidiendo con el 20 aniversario de "Andrew", un huracán de categoría 5 que tocó tierra en el sur de Florida, donde provocó la muerte de 15 personas y pérdidas de unos 25.000 millones de dólares.