El mensaje republicano contra la reforma sanitaria de Barack Obama y sus advertencias de que perjudicará al programa sanitario público para ancianos ha calado entre los vecinos de The Villages (Florida, EE.UU.), uno de los mayores complejos residenciales para la tercera edad del mundo.

"Obama tomó el dinero del Medicare y lo puso en este 'Obamacare'. Antes, yo iba al doctor y con mi seguro se solucionaba todo. ¿Qué va a pasar en el futuro? Es incierto", lamentó en declaraciones a Efe Raymond Trocciola, un residente de 67 años de esa comunidad, con más de 50.000 habitantes en 2010, según el censo.

Con un 98 % de la población blanca y tan sólo el 1,3 % hispana, ésta fue la localidad elegida el pasado fin de semana por Paul Ryan, compañero de fórmula del republicano Mitt Romney para las elecciones de noviembre, para hacer campaña acompañado de su madre, Betty, que como muchos ancianos del país pasa los inviernos en Florida atraída por su clima.

Allí prometió a unos 10.000 asistentes, en su mayoría ancianos y beneficiarios de Medicare (el programa social federal para ancianos y jubilados), que con un Gobierno de su partido la amplia población jubilada que reside en Florida seguirá disfrutando de cobertura sanitaria.

Ryan, que es conocido por ser autor de un drástico plan de reducción del déficit que incluye una privatización parcial de Medicare, aseguró que no dañará la seguridad financiera de su madre, ni de quienes estén próximos a retirarse, aunque abogó por revisar el programa para garantizar su viabilidad futura.

"Nuestro plan no afectará a los beneficios de la gente que está jubilada o cerca de la jubilación. Es una promesa que hemos hecho y que debe ser mantenida", aseguró Ryan, que acusó a Obama de sustraer 716.000 millones de dólares de Medicare para financiar el nuevo plan de salud (bautizado por sus opositores como "Obamacare").

Este mensaje parece haber calado entre la población de The Villages y otros lugares de Florida, el mayor de los estados más disputados entre demócratas y republicanos y con la mayor proporción de residentes de más de 65 años del país.

"Creo que ellos (los demócratas) van a asaltar el Medicare. Romney y Ryan dijeron que no lo harían y yo tengo fe en ellos", añadió Trocciola, en línea con lo que opinan muchos de sus vecinos.

Según una encuesta difundida hoy por la Universidad Quinnipiac, el 55 % de los votantes de Florida mayores de 65 años apoyan a Romney, frente al 42 % que respalda a Obama.

La directora ejecutiva de la organización Hispanic Health Iniciatives, Josephine Mercado, dijo a Efe que las acusaciones de Ryan obedecen a una estrategia republicana para descalificar el nuevo plan de salud y atraer el voto de los que aún no conocen sus detalles.

"Le estamos poniendo mucha atención a las mentiras y a los mitos que están echando. La gente que está contra la ley y que no vaya a votar o vote en contra de la ley será la misma que se hunda, porque vamos a ir a un sistema de salud malísimo para todo el mundo", aseguró Mercado.

El plan de reducción de déficit de Ryan, apoyado por Romney, propone reducir el gasto del Medicare ofreciendo a los mayores elegir entre permanecer en Medicare o que utilicen un subsidio anual para pagar cobertura sanitaria de compañías privadas.

El Gobierno de Obama considera que esta reforma obligaría a los jubilados que dependen de Medicare a contratar los servicios de un seguro privado y calcula que tendría un costo anual de 6.350 dólares.

Los demócratas creen que afectaría a 16 millones de beneficiarios de Medicare menores de 55 años, que ahora reciben beneficios preventivos sin pago de deducibles o copagos gracias a la reforma sanitaria.

Aún así, muchos de los residentes de The Villages continúan apoyando en su mayoría la propuesta republicana de revocar el Afforable Care Act de Obama.

"Fuimos a ver a Paul Ryan el sábado, fue impresionante su conocimiento sobre la propuesta de Medicare", dijo a Efe Dean Wray, otra residente de la localidad de 80 años.

En su opinión, en estas elecciones este asunto "tiene que quedar listo, porque si no lo hacemos ahora, no tendremos nada en los próximos diez o quince años".