El coreógrafo ecuatoriano-chileno Sebastián Belmar estrenó hoy en Praga su espectáculo de color y danza "RGB", en el que investiga las propiedad del rojo, el verde y el azul.

"Quiero poner al espectador en un lugar sensible", que sienta "la intensidad y la cualidad de los colores", explicó en declaraciones a la prensa el también arquitecto sobre su obra, estrenada en el teatro Ponec.

Al ver el azul, "que se sienta más triste", mientras que con el rojo, que es más pasional, "sienta esa intensidad", y con el verde, que es un color "más ambiguo", sienta la "tranquilidad" y el "juego", indicó Belmar.

"Investigar estos tres colores en sus propiedades tanto psicológicas, cómo te pueden afectar, las espaciales, temporales, sensoriales y plásticas", es el objetivo de "RGB", afirmó el coreógrafo.

"RGB" muestra "cómo los colores te pueden hacer pensar en ciertas cosas, cómo un color se mueve en el espacio, según el cuerpo del color sea reflejado por el intérprete".

Desde 2000, Belmar se dedica a investigar la relación entre cuerpo y espacio, sobre todo en las ciudades.

Y más concretamente, como en el circo, "cómo se puede utilizar un plano vertical para caminar, caminar en el techo, y cómo se puede invertir la ley de gravedad", matizó.

Tras estudiar arquitectura y artes plásticas, Belmar, que entró en 2000 en el mundo del espectáculo, reconoció que sus influencias tienen que ver con el mundo de la arquitectura y con algunas compañías específicas de Bruselas, como las de Win Vandejeybus y Sioi Larbi.

"Me hicieron repensar cómo se hacía la danza, viendo cómo trabajan la animalidad del cuerpo, saliéndose de los cánones formales", apostilló.