El 72 por ciento de los franceses reclama a su Gobierno más acción para combatir la crisis económica, según los datos de un sondeo difundido hoy.

De acuerdo con una encuesta del instituto demoscópico Ifop publicada por el diario "Les Echos", el 24 % de la población de Francia cree que el Ejecutivo se muestra suficientemente activo, mientras que el 4 % no sabe o no contesta.

"A tal nivel, el resultado sirve como señal de alerta para el Ejecutivo", señalaron los expertos de Ifop, quienes precisaron que los datos "no están desconectados de la apreciación de los franceses acerca de la actitud del Gobierno de cara a la crisis económica y el paro, en un contexto marcado por perspectivas de crecimiento débiles y preocupaciones que conciernen al empleo".

El sondeo, realizado por teléfono entre el 21 y el 22 de agosto sobre una muestra representativa de 998 personas, arroja también que el 49 por ciento de los ciudadanos confía en el presidente francés, el socialista François Hollande, una caída de 5 puntos respecto a la encuesta de julio pasado.

Esa diferencia queda plasmada entre quienes declaran que no tienen confianza en el actual jefe del Estado (47 %), cuando se cumplen cien días desde su investidura.

La confianza en Hollande es menor que la que disfrutaba su predecesor, el conservador Nicolas Sarkozy (55 %), transcurrido el mismo tiempo de su llegada al Palacio del Elíseo en 2007.

La misma confianza que Hollande recaba entre los ciudadanos el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault (49 %), cuatro puntos menos que en julio, mientras que el 42 % asegura que no confía en el jefe del Gobierno.

Ayrault, sin embargo, reúne más simpatías que su predecesor en el cargo, François Fillon (47 %) en 2007, transcurrido el mismo tiempo al frente del Ejecutivo.

Fillon, que aspira a hacerse con la dirección del partido conservador UMP el próximo otoño, es la personalidad política más valorada por los encuestados (55 %), seguido del exministro de Exteriores Alain Juppé (53 %) y del titular de Interior, Manuel Valls (49 %).

La peor valorada es la líder del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, a quien valora positivamente el 31 % de los entrevistados.