Los grupos de socorro de República Dominicana comenzaron a evacuar a los habitantes de zonas vulnerables ante el inminente paso el viernes de la tormenta Isaac.

"Nosotros no perdemos tiempo; ya estamos preparados", aseguró el jueves a The Associated Press Francisco Mateo, coordinador de las juntas de vecinos del empobrecido barrio La Ciénaga, ubicado en la ribera del caudaloso río Ozama, en Santo Domingo.

Hasta la tarde del jueves, "todo está normal, tranquilo", dijo el dirigente de la comunidad, que cada año sufre severas inundaciones durante la temporada ciclónica.

Mateo y otros miembros de su organización recorrían las calles y callejones de terracería y lodo de La Ciénaga para avisar a los residentes de casas de cartón, madera y zinc que la escuela del barrio esta disponible como refugio en caso de que el río se desborde como en años anteriores.

"Pero ya usted sabe cómo somos los dominicanos; nadie quiere dejar sus casas por miedo a que les roben", reconoció Mateo.

El Centro de Operaciones de Emergencias mantiene en alerta máxima a 22 de las 32 provincias del país y prohibió la pesca, la navegación y las actividades recreativas en las playas de todo el litoral, incluidas las zonas hoteleras.

Alejandro Herrera, director de Aviación Civil, anunció que los nueve aeropuertos del país, incluidos los dos de la capital y la terminal de los centros turísticos de Punta Cana, La Romana y Puerto Plata, suspenderán sus operaciones durante la madrugada del viernes.

El ministerio de Educación suspendió desde el mediodía del jueves las actividades docentes en todo el país.Los habitantes de La Ciénaga comenzaron a comprar en las pequeñas tiendas del barrio con arroz, aceite y agua embotellada para permanecer dentro de sus casas durante el paso de la tormenta.

El director del Centro, Juan Manuel Méndez, aseguró que 1.600 inmuebles, entre ellos escuelas e iglesias, podrán ser utilizados como refugios para los habitantes de zonas en riesgo.

Aseguró que miles de socorristas comenzaron el jueves a evacuar "de forma obligatoria" para llevar a refugios o casas de parientes a los habitantes de las áreas más vulnerables, tanto en la costa como en el montañoso centro del país.

Sólo en la provincia Pedernales, 300 kilómetros al oeste de la capital, por donde se pronostica que entre a tierra la tormenta el viernes por la noche, el COE identificó 40 inmuebles que serán usados como albergues.

La tormenta provocará lluvias de entre 100 y 250 milímetros en la costa sur dominicana, donde sus efectos comenzarán a sentirse la noche del jueves, dijo la directora de la oficina de meteorología local, Gloria Ceballos.

Detalló que existen posibilidades de que la tormenta se convierta en huracán el viernes, durante su paso cerca del litoral sur dominicano y toque tierra cerca de Pedernales, en la frontera con Haití.