Autoridades indígenas denunciaron la muerte de un joven nasa por esquirlas de una granada lanzada por el ejército en medio de combates con la guerrilla de las FARC en una zona del suroeste colombiano, lo que fue negado por la fuerza pública.

Efraín Silva Julicue, un estudiante de 14 años, murió el martes cuando iba con su padre en una motocicleta por una zona rural de Caloto, en el departamento de Cauca y a unos 330 kilómetros al suroeste de Bogotá, indicó un comunicado de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca divulgado el jueves en un correo electrónico.

"El ejército comenzó a 'rafaguiar' (hacer ráfagas de tiros) y a lanzar granadas... fue del lado del ejército que cayó la granada porque estaban cerca de una casa y de esa dirección cayó la granada y la guerrilla estaba del otro lado", dijo Antonio Silva, padre de Efraín, citado en el comunicado de la asociación.

Agregó que "cuando mi hijo cayó, él estaba gateando, yo fui y lo arrastré en medio de las ráfagas de balas".

El coronel del ejército John Mesa, comandante de la brigada móvil 4 que actúa en aquella zona de Cauca, dijo en diálogo telefónico con The Associated Press que aunque investigaban el caso al momento en que se produjo la muerte del joven "ya no había enfrentamientos entre el ejército y las FARC en esa zona y estábamos recibiendo fuego de artillería artesanal" de los rebeldes.

Agregó que esos morteros artesanales llamados "tatucos" pudieron ser la causa de la muerte del joven, cuyo cadáver fue llevado a un resguardo indígena de la zona por costumbres de los nasa.

"Al parecer este joven fue impactado por un aparato de éstos", dijo el oficial.

Los nasa, unas 115.000 personas que residen en el norte del departamento de Cauca, vienen realizando protestas desde julio en reclamo de la salida tanto de la fuerza pública como de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de lo que consideran sus territorios sagrados y porque aseguran estar cansados de quedar en medio de las hostilidades.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que se reunió en Cauca con los nasa el 15 de agosto, ha dicho que entiende la preocupación de los indígenas pero que también debe velar por la seguridad de todos los colombianos y de allí que la fuerza pública deba permanecer en la región.