El primer ministro heleno, Andonis Samaras, no desea mas ayudas financieras para Grecia, aunque reclama "mas aire para respirar" con el fin "de relanzar la economía e incrementar los ingresos del Estado", a la vez que advierte de las consecuencias catastróficas del retorno al dracma.

"Déjeme decirlo claro: no reclamamos dinero suplementario. Asumimos nuestros compromisos para cumplir con todas las condiciones", afirma Samaras en una entrevista que publica hoy el rotativo alemán Bild, dos días antes de su visita a Berlín.

Añade que "debemos fomentar el crecimiento porque eso reducirá los huecos financieros", subraya que solicitar "mas tiempo no significa automáticamente mas dinero" y asegura que "nunca se ha discutido" sobre una nueva condonación de la deuda de Grecia.

En cuanto a la posibilidad de que Grecia abandone la zona del euro y reintroduzca el Dracma, Samaras comenta que "las consecuencias supondrían una catástrofe para Grecia. Traería consigo al menos otros cinco años de recesión y haría aumentar el desempleo por encima del 40 %".

"Una pesadilla para Grecia: el colapso económico, revueltas sociales y una crisis de la democracia sin precedentes. Los estándares de vida han caído en los últimos tres años un 35 %. Un retorno al dracma los haría caer inmediatamente en un 70 % suplementario", advierte el primer ministro griego.

"¿Que sociedad, que democracia sería capaz de sobrevivirlo? Al final sería como en la República de Weimar", afirma Samaras, quien comenta que "si se dejara caer a Grecia ahora, aumentaría la inseguridad y vulnerabilidad del resto de los estados del euro. Y eso sin contar con las consecuencias dramáticas en los mercados financieros".

Tras subrayar que "Grecia se desangra", agrega que "en los últimos tres años nuestra economía se ha contraído en una quinta parte, los estándares de vida han retrocedido un tercio, los pensionistas han perdido la quinta parte de sus ingresos y la mitad de nuestra juventud se encuentra en el paro".

Pese a todo se muestra seguro de que "los sacrificios de los griegos no serán en vano. Y todos nuestros socios deben saber: nosotros los griegos nos esforzamos y estoy seguro de que lo conseguiremos".

"Debemos salir de la psicología negativa, que es como un profundo agujero negro", señala Samaras, quien asegura que "avanzamos en las reformas estructurales y las privatizaciones".

Señala que "tenemos problemas a corto plazo, pero, gracias a los acuerdos, nuestra financiación está asegurada para los próximos tres años. Lo decisivo es que la economía crezca de nuevo con rapidez, mejores los ingresos fiscales y tengan efecto las reformas estructurales".