El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, señaló hoy que su país va a defender una mayor presencia de las políticas a favor del crecimiento en la zona euro de lo conseguido en la cumbre de junio, una posición que van a defender "sin ningún complejo".

"Francia va a defender su punto de vista sin ningún complejo", subrayó Ayrault en una entrevista radio-televisada en "RMC" y "BFM TV", tras referirse al encuentro que mañana celebrarán en Berlín la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande.

"La zona euro no es sólo el equilibrio presupuestario, sino también el crecimiento y por tanto habrá que discutir para que el crecimiento esté más presente de lo que está, y el BCE, si es necesario, juegue plenamente su papel", argumentó.

El primer ministro socialista insistió en que si Hollande no hubiera sido elegido, no se habría conseguido el paquete para favorecer el crecimiento en el Consejo Europeo de finales de junio, y que así han conseguido "mover las líneas en Europa".

A continuación, no obstante, reconoció que no se ha conseguido todo lo que querían y por eso se quiere dar un nuevo impulso.

Ayrault anunció que el próximo 19 de septiembre se presentará el proyecto de ley para la transposición del pacto fiscal europeo y aseguró que "no es posible" que los parlamentarios socialistas voten en contra, aunque algunos de ellos han manifestado públicamente su oposición.

"Hay que hacer un esfuerzo de pedagogía" para convencerlos de que fue la presencia de Hollande la que permitió incluir en los acuerdos europeos las políticas de reactivación de la actividad, junto a las de rigor presupuestario.

Por otro lado, reiteró el compromiso de su Gobierno con el objetivo de reducir el déficit público francés al 3 % del Producto Interior Bruto (PIB) este año.

No garantizó, sin embargo, que se pueda mantener la previsión oficial de un crecimiento de la economía del 1,2 % el próximo ejercicio: "No lo puedo decir porque eso no se decreta".

En cualquier caso, recordó que Francia no está en recesión, como había augurado el Banco de Francia. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística de la semana pasada, en el segundo trimestre el PIB volvió a estar estancado, por tercer trimestre consecutivo.