La clase media estadounidense ha perdido poder adquisitivo, renta disponible y ve más complicado mantener su nivel de vida desde el año 2000, algo que se acentuó con la crisis a partir de 2008, según un estudio del Centro Pew.

En un momento en que los dos principales partidos, Demócrata y Republicano, se disputan el papel de defensores de la clase media, el informe "la década perdida de la clase media" revela que el ingreso de una familia media de tres miembros ha caído alrededor de un 5 por ciento en diez años.

Mientras tanto, la renta disponible de las familias, ingresos menos deuda, ha caído un 28 por ciento para el grueso de la clase media, mientras que para la parte de menores ingresos su riqueza se ha reducido un 45 por ciento.

Solo la clase media alta, que gana alrededor de medio millón de dólares anual, ha conseguido mantener su poder adquisitivo en esta década.

Además, el informe incluye una encuesta a más de 1.280 personas, con un margen de error de 2,8 por ciento, que se consideran parte de la clase media estadounidense, en la que el 85 por ciento cree que tiene más dificultades que antes para mantener su estilo de vida.

La mayoría acusa de esta década de retroceso al Congreso estadounidense, seguido de los bancos e instituciones financieras, grandes corporaciones, a la administración de George W. Bush (2001-2009), la competencia exterior y al actual Gobierno de Barack Obama.

A la pregunta de qué tipo de familias se verán más beneficiadas dependiendo del político que vaya a la Casa Blanca tras las elecciones de noviembre que se disputan Obama y su rival republicano Mitt Romney, la percepción de programas económicos es clara.

El 52 por ciento considera que las políticas de Obama ayudarán más a la clase media y un 62 por ciento de todos los encuestados creen que el mandatario también ayudará más que Romney a los pobres.

Un mayoritario 71 por ciento de los encuestados cree que el programa económico de Romney ayudará sobre todo a los más ricos.

Pese a que los malos datos económicos para la clase se arrastran desde hace una década, fue la crisis financiera desatada en 2007 y 2008, la que ha empeorado la situación y el 42 por ciento considera que ahora están peor.

Entre los encuestados que se consideraron de clase media, el 50 por ciento se consideró favorable al partido demócrata, mientras que el 39 por ciento simpatiza con las posturas republicanas.