El expresidente de Cuba Fidel Castro está bien de salud y actualmente trabaja en un libro de próxima aparición junto con el gobernante venezolano, Hugo Chávez, y se mantiene al tanto del caso Assange, según informó hoy la página de un bloguero oficialista cubano llamado Yohandry.

Conocido por sus informaciones y comentarios sobre temas de actualidad en la isla, El blog de Yohandry desmintió así los rumores surgidos en internet acerca del estado de salud del líder cubano de 86 años, quien no publica sus artículos de "Reflexiones" desde el pasado 19 de junio.

Yohandry recalcó que "la salud y supuesta muerte de Fidel Castro han ocupado titulares en los últimos años gracias a Twitter" y "han sido tantos los descalabros mediáticos de la Gran Prensa" sobre la cuestión que ésta ha preferido usar a "blogueros mercenarios, como el caso de 'Penúltimos Días', que ya no sabe cómo asesinar a Fidel".

Según el blog oficialista cubano, Penúltimos Días "ahora es el que anda diciendo que Fidel está enfermo".

"Bueno, le tengo una mala noticia a él y a sus seguidores de Miami: Fidel Castro trabaja junto a Hugo Chávez en un libro de próxima aparición", afirmó Yohandry, sin precisar cuál es su fuente.

Añadió que la fuente que confirmó su información también "dijo que el Líder de la Revolución se mantiene al tanto de la posición de Ecuador en cuanto al caso del australiano Julian Assange, entre otros temas nacionales e internacionales que son de su interés".

Se trata de la primera noticia salida desde sectores oficialistas en las últimas semanas sobre el expresidente cubano, que el 13 de agosto pasado cumplió 86 años retirado de la escena pública y que desde hace casi dos meses no publica sus famosas "Reflexiones", los artículos de prensa que comenzó a escribir durante su convalecencia.

Una grave enfermedad intestinal obligó a Fidel Castro en julio de 2006 a delegar el poder en su hermano Raúl, quien asumió formalmente la presidencia del país en 2008.

La semana pasada las celebraciones en Cuba por el cumpleaños de Castro transcurrieron con recordatorios en los medios oficiales pero estuvieron marcadas por la discreción y no hubo grandes actos públicos.