El presidente Rafael Correa dijo el miércoles que el fundador de Wikileaks, Julian Assange, está dispuesto a ir a Suecia para ser interrogado acerca de las acusaciones por delitos sexuales, aunque Ecuador requiere las debidas garantías de que no será extraditado a un tercer país.

En diálogo con corresponsales, el mandatario aseguró que Ecuador no busca interferir con la justicia sueca.

Correa dijo que el australiano Assange jamás tuvo "la intención (de) no responder a la justicia sueca, como gobierno nunca hubiéramos permitido eso".

Assange "siempre ha dicho: 'quiero responder, que me interroguen en la embajada de Ecuador en Londres o yo voy a Estocolmo, a dar mi declaración sobre los hechos', pero con la garantía de no ser extraditado a un tercer país".

"Es mentira que Ecuador ha interferido con la justicia sueca e interrumpido un proceso judicial", aclaró Correa.

"Jamás (en Ecuador) se ha buscado que el señor Julian Assange no contribuya al esclarecimiento de supuestos delitos en Suecia", afirmó.

Correa manifestó que "queremos mucho a Suecia y su pueblo, nos da mucha pena si están disgustados, pero no vamos a pedir permiso a nadie para tomar la decisión soberana de otorgar un asilo".

Assange se refugió en la embajada de Ecuador en Londres el 19 de junio para evadir una orden de extradición a Suecia, pero tiene temor de ser extraditado a Estados Unidos, país del cual reveló miles de cables diplomáticos con criterios acerca de países y líderes políticos de otras naciones.

Con respecto a la amenaza británica del 14 de agosto, de que podría ingresar a la embajada ecuatoriana para capturar a Assange, Correa dijo que "después de tremenda amenaza, tremenda grosería, los diálogos bajaron muchísimo de nivel. Ha habido contactos, pero de nivel medio, esperamos retomar los contactos del más alto nivel".