China ha activado un plan de emergencia ante la inminente aproximación de dos nuevos tifones, después de que el "Kai-Tak", el decimotercero que azota el país en lo que va de año, dejara dos muertos a su paso por la provincia sureña de Guangxi el pasado fin de semana.

Así lo anunció hoy la Comisión Nacional para la Reducción de Desastres (CNRD) a través de un comunicado, en el que urgió a las autoridades de las provincias centrales de Henan, Hubei y Hunan a que se preparen para la pronta llegada de los tifones "Tembin" y "Bolaven", aunque no estimó exactamente cuándo.

Los dos elevan a quince el número de tifones que sacuden China esta temporada, con "Bolaven" subiendo por el este de China y una alerta activada al cuarto nivel en la ciudad de Wenzhou (provincia suroriental de Zhejiang) desde ayer, la mínima en este tipo de casos.

"Tembin", por su parte, ya ha provocado fuertes lluvias en el norte de Filipinas, donde un adolescente ha muerto y las inundaciones han obligado a miles de personas a ser reubicadas, y se espera que también provoque fuertes vientos al este de Taiwán.

La CNRD ha pedido a las autoridades de las posibles provincias afectadas que emitan mensajes de alerta a los ciudadanos a través de los medios de comunicación y que tengan listos campamentos por si hay necesidad de desplazar a parte de la población.

Igualmente, instó a las estaciones ferroviarias, puertos, escuelas y enclaves turísticos a tener listos planes de respuesta.

Sólo en agosto otros cuatro tifones han azotado ya el gigante asiático, entre "Kai-Tak", "Saola", "Damrey" y "Haikui", que han dejado al menos 53 muertos y 23 desaparecidos, según el recuento del Ministerio de Asuntos Civiles.