Un mes después del accidente de tráfico en el que murió el disidente cubano Oswaldo Payá, el español Ángel Carromero, conductor del vehículo siniestrado, continúa preso en La Habana a la espera de un juicio en el que puede ser condenado a siete años y que es cuestionado por la familia de la víctima.

Del proceso solo ha trascendido que se celebrará a finales de este mes o principios de septiembre en la localidad de Báyamo, a 750 kilómetros al este de la capital cubana y próxima al lugar del siniestro, y que la Fiscalía ha acusado de homicidio imprudente al español y pide una condena de siete años.

Aunque algunas versiones de prensa en España apuntan a que la vista oral se celebrará el 31 de agosto, Efe no pudo confirmar hoy ese extremo en el bufete de abogados habanero donde trabajan los representantes de Carromero.

"Están llevando sus casos fuera de la oficina", ha sido la única respuesta ofrecida por el despacho, ubicado en el barrio de Miramar, que alberga la mayoría de las embajadas.

Los abogados cubanos del español fueron contratados a través de un bufete de Madrid y dependen en la práctica de un organismo de la isla especializado en representación jurídica de personas y firmas extranjeras.

Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular (PP) de Madrid, permanece en el centro del Ministerio del Interior cubano "100 y Aldabó" de La Habana, considerado oficialmente un departamento técnico de investigaciones de la policía.

Al parecer está "en buenas condiciones físicas", según la opinión de algunos disidentes que conocen el lugar y su funcionamiento, la versión más cercana a la realidad a falta de explicaciones oficiales de uno u otro país.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español informó el martes de que sigue manteniendo contactos para resolver la situación de Carromero, y que el cónsul general de La Habana le ha visitado en repetidas ocasiones.

Una semana después del accidente, el titular de esa cartera, José Manuel García-Margallo, expresó su confianza en la "rápida y feliz repatriación" del procesado.

Por su parte, el PP ha recalcado varias veces la necesidad de discreción en el caso y su "confianza en las gestiones" del Gobierno español.

En La Habana la viuda de Payá, Ofelia Acevedo, rechazó hoy de nuevo la versión oficial del accidente como causa de la muerte de su esposo, y volvió a pedir una investigación "independiente" sobre lo sucedido.

En declaraciones a Efe, Acevedo explicó que todos los miembros de la familia siguen "muy afligidos", e informó de que este miércoles por la noche acudirán a una misa privada en un domicilio particular en memoria del difunto.

Payá y el también opositor cubano Harold Cepero murieron el pasado 22 de julio en un accidente de tráfico cerca de Bayamo cuando viajaban en un vehículo conducido por Carromero y en el que también iba el sueco Jens Aron Modig, presidente la Liga Democristiana Juvenil de su país.

Según la versión oficial, las causas del accidente fueron el exceso de velocidad y otros errores del conductor del vehículo al circular por una carretera en obras que estaba sin pavimentar pero señalizada al efecto.

Carromero y Modig, al que las autoridades cubanas permitieron salir de la isla pocos días después del siniestro, confirmaron esa versión en declaraciones grabadas y mostradas a la prensa en La Habana.

En su declaración, el español pidió, además, "a la comunidad internacional" que "se centre" en sacarlo de la isla y "no utilice" el accidente "con fines políticos".

Acevedo dijo hoy que el proceso judicial "no representa nada" para ella, y reiteró su deseo de hablar con Carromero, contra el que no ha presentado cargos porque lo considera "inocente".

La viuda afirmó que ha recibido información de que había otro vehículo circulando por el lugar del accidente, una versión sobre la que todavía no ha mostrado ninguna prueba.