Las autoridades paquistaníes revelaron hoy que la niña cristiana paquistaní Rimsha Masih, acusada de blasfemia, se encuentra detenida en una cárcel ordinaria a pesar de su corta edad y de que al parecer sufre una discapacidad mental.

"Está en el módulo de prisión preventiva junto a las mujeres adultas y en principio seguirá allí hasta que los jueces se pronuncien sobre su caso", dijo a Efe un funcionario de la prisión de Adiala -donde se encuentra la menor-, Arsalán Ahmed.

Según el diario local Express Tribune, la niña no ha podido recibir visitas ni de abogados ni de representantes de organizaciones de derechos humanos, que han denunciado la situación de Rimsha, cuya familia ha huido por miedo a represalias.

La niña se vio envuelta el viernes en un incidente aún por aclarar, pero que desembocó en acusaciones de blasfemia por parte de vecinos de la menor, que había salido a buscar combustible para quemar en su hogar y, al parecer, recogió por error unos papeles con versos del Corán.

Como suele ser habitual en casos de acusación, no solo la familia de la acusada sino otras familias cristianas de la zona han abandonado sus casas por el riesgo de que se produzcan ataques de turbas de integristas radicales, según diversas fuentes.

El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, tomó este fin de semana nota del caso y dijo, según su portavoz, que aunque no puede condonar una pena por blasfemia, nadie puede usar la ley para solucionar trifulcas personales.

La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán cargó hoy con dureza contra el encarcelamiento de Rimsha y su presidenta, Zohra Yusuf, pidió en declaraciones a Efe protección para la menor y para su familia.