Los choques que enfrentan desde anoche a los vecinos de dos barrios rivales en la ciudad septentrional de Trípoli han causado ya al menos un muerto y 24 heridos, según informaron hoy a Efe fuentes policiales.

Los enfrentamientos esporádicos se reanudaron hoy al amanecer, para ganar intensidad hacia las 08.00 hora local (05.00 GMT), y oponen, con armas automáticas y RPG, a los habitantes de los barrios Bab el Tebaneh, de mayoría suní, y Yabal Mohsen, mayoritariamente alauí, secta chií a la que pertenece el presidente sirio, Bachar al Asad.

Según la emisora Voz del Líbano, entre los heridos hay cinco militares, uno de ellos un lugarteniente del ejército.

El ejército había anunciado anoche la restauración de la calma en esos dos barrios, escenario desde el comienzo de la revuelta popular en Siria de combates entre sus vecinos, que también se extendieron a Beirut y otras áreas del Líbano.

Además, este repunte de la violencia coincide con la campaña de secuestros de ciudadanos sirios lanzada por un clan chií libanés, los Mokdad, para conseguir la liberación de uno de sus miembros, supuestamente capturado en Siria por el Ejército Libre Sirio.

La revuelta en Siria exacerba las tensiones en el Líbano, que vivió 30 años bajo hegemonía siria, y el país se mantiene profundamente dividido entre adversarios y partidarios de Asad, aunque las autoridades han evitado tomar posiciones frente al conflicto sirio.