El congresista republicano Todd Akin pidió perdón de nuevo hoy en un nuevo anuncio televisivo por sus comentarios sobre la existencia de diferentes tipos de violación, en medio de una creciente presión en su partido para que se retire de la contienda por un escaño en el Senado.

"La violación es un acto malvado. Usé las palabras equivocadas de un modo equivocado", dice Akin el anuncio titulado "Perdón" tras haberse disculpado el lunes en una entrevista radiofónica.

Pero, pese a su petición de perdón, continúan aumentando las presiones dentro del Partido Republicano para que renuncie a sus aspiraciones de obtener un escaño por Misuri en el Senado en las elecciones del 6 de noviembre.

El candidato republicano a vicepresidente, Paul Ryan, llamó por teléfono a Akin el lunes por la noche, según la cadena NBC, y organizaciones del movimiento derechista Tea Party, hasta ahora fieles al congresista, se han sumado a las presiones para que renuncie a la carrera por el Senado.

El Comité Nacional Republicano para el Senado señaló que retirará su apoyo financiero y de organización a Akin, incluidos 5 millones de dólares que tenía reservados para anuncios antes de las legislativas de noviembre.

También suspenderá sus anuncios de apoyo a Akin en Misuri el comité de acción política American Crossroads, uno de los mayores grupos de apoyo a los republicanos y del que forma parte Karl Rove, responsable de la campaña que llevó a la presidencia a George W. Bush.

Akin tiene hasta las 21.00 GMT de hoy para renunciar y permitir a su partido que presente a otro candidato para luchar por el escaño por Misuri frente a la senadora demócrata Claire McCaskill.

El congresista sostuvo el domingo en una entrevista con una televisión local de St. Louis que hay que distinguir entre la violación "real" o "auténtica", que muy raras veces genera un embarazo, y otros tipos que no especificó.

Si se trata de una violación real, el cuerpo femenino tiene formas de evitar" un embarazo no deseado, según Akin, que se opone al aborto sin excepciones.

Las reacciones de rechazo no se hicieron esperar, tanto por parte del aspirante republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, quien tildó los comentarios de Akin de "insultantes e inexcusables", como por el presidente de EE.UU., Barack Obama, quien afirmó que fueron "ofensivos".

Pero la campaña demócrata se apresuró a recordar que Ryan, el número dos de Romney, es un católico contrario a la interrupción del embarazo, excepto cuando la vida de la madre corre peligro, y como congresista ha trabajado con Akin "para tratar de aprobar leyes que prohíben el aborto en todos los casos e incluso restringir la definición de violación".

Además de haber puesto en apuros a su partido sobre un tema siempre controvertido como el aborto, Akin también ha puesto en peligro las opciones republicanas de tener mayoría en el Senado a partir de noviembre, ya que hasta ahora los sondeos le daban ventaja para llevarse el escaño por Misuri frente a la demócrata McCaskill.