El número de homicidios registrados en México en 2011 fue de 27.199, lo que supone 24 por cada 100.000 habitantes, la cifra más alta desde que Felipe Calderón es presidente, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En un comunicado, el organismo señala que la proporción de muertes por cada 100.000 habitantes supera las 23 registradas en 2010, las 18 de 2009, las 13 de 2008 y las 8 de 2007, el primer año México sumó 27.199 homicidios en 2011, el máximo desde que Calderón gobierna completo de Calderón en el poder.

En términos absolutos, la cifra de homicidios de 2011 superó en un 5,59% a la registrada el año anterior.

En comparación con el último año completo del presidente Vicente Fox en el Gobierno (2005), la cifra de homicidios de 2011 multiplicó por 2,7 veces a aquella.

Por estados, el que más casos de homicidio concentró en términos absolutos fue Chihuahua, con 4.502; seguido del Estado de México, con 2.613; Guerrero, con 2.425; Nuevo León, con 2.177 casos; y Sinaloa, con 1.988 muertes.

En términos relativos, tomando la referencia proporcional por cada 100.000 habitantes, el estado más violento fue Chihuahua, con 131 casos, aunque la cifra está un 30 % por debajo del nivel que presentaba en 2010.

Tras este estado se situaron Guerrero y Sinaloa, con 71 homicidios por cada 100.000 habitantes, seguidos por Durango (65), Nayarit (53) y Nuevo León (46).

Las cifras del Inegi están basadas en datos preliminares a partir de las estadísticas de defunciones computadas en 4.723 oficinas del registro civil y en 1.096 agencias del Ministerio Público (fiscalía) de los 32 estados en que está dividido México.

Las mismas están basadas en los certificados de defunción emitidos por médicos legistas sin entrar a valorar si en los homicidios participaron o no miembros del crimen organizado.

La semana pasada el diario Reforma reveló que el Gobierno encabezado por Calderón no va a actualizar la cifra oficial de muertes vinculadas al crimen organizado.

Según el titular del Centro de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Jaime López Aranda, el dato era sólo una aproximación y un "experimento" que generó dudas en el gabinete de Seguridad, por lo que se decidió no darle continuidad.

La última cifra que el Gobierno ofreció fue en enero pasado, cuando situó en 47.515 los crímenes atribuibles a grupos delictivos desde el 1 de diciembre de 2006, cuando Calderón asumió el poder, al 30 de septiembre de 2011