El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Cruz Roja Colombiana (CRC) pusieron en marcha unas jornadas móviles de salud para indígenas del suroeste del país afectados por la reciente intensificación de las confrontaciones armadas, informaron hoy fuentes humanitarias.

Las jornadas se centran en Toribío y Jambaló, localidades del norte del departamento del Cauca, y tienen como fin ofrecer atención médica a más de 40.000 personas, según precisó el CICR en un comunicado difundido de manera simultánea por su sede central de Ginebra y su delegación en Colombia.

La institución internacional advirtió de que la prestación de los servicios de salud en esa zona aborigen se ha visto afectada por los recientes enfrentamientos y acciones armadas, que han alcanzado, incluso, a misiones médicas.

En el norte del Cauca está el territorio ancestral de los nasas o paeces, pueblo con cerca de 100.000 miembros que el pasado 8 de julio se declaró en "resistencia permanente" para exigir la salida de militares y guerrilleros.

En el caso de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la actividad de esta guerrilla ha afectado incluso instituciones y personas responsables del servicio de salud a la comunidad aborigen en Toribío.

El pasado 8 de julio, un explosivo artesanal lanzado por los rebeldes estalló cerca del puesto de salud de Toribío y causó heridas a dos enfermeras, entre ellas la jefa de la instalación, y a dos indígenas.

El CICR advirtió de que en Colombia se han presentado en el transcurso del año un total de 57 incidentes o ataques a la misión médica, de hecho muy por encima a los documentados a todo lo largo de 2011, cuando sumaron 50.

"Los ataques contra instalaciones y vehículos sanitarios, las amenazas contra el personal de salud y el robo de material médico son, entre otras cosas, situaciones que causan temor y traen como consecuencia la suspensión de los servicios de salud en zonas apartadas del país donde la presencia estatal es precaria y las necesidades son ingentes", resaltó la institución internacional.

Las jornadas móviles del CICR y la CRC cubrirán las 25 aldeas o caseríos rurales de Toribío y Jambaló, y en ellas participan médicos, enfermeros odontólogos, promotores de salud, vacunadores e, incluso, psicólogos.

La presencia de psicólogos fue subrayada como un "componente fundamental" de estos equipos por el director general de Salud de la CRC, Francisco Moreno, en unas declaraciones recogidas en el comunicado.

En declaraciones en la misma nota, el jefe de la subdelegación del CICR en Cali (suroeste), Pascal Porchet, dijo que "la salud pública se ve gravemente afectada por el conflicto armado".

"Los incidentes de seguridad que perjudican al personal de salud y a las instalaciones médicas son muy preocupantes", afirmó Porchet.