La Alcaldía de la capital colombiana aseguró hoy que el transporte público de pasajeros en la ciudad no ha sufrido ninguna alteración a pesar de la amenaza de huelga de dos asociaciones minoritarias de taxistas.

"En este momento hay total normalidad", afirmó el alcalde interino de Bogotá, Guillermo Alfonso Jaramillo, quien anoche aseguró haber desactivado un paro que podía inmovilizar la quinta parte de la flotilla taxis de esta urbe.

La huelga había sido convocada por la Asociación Nacional de Propietarios y Conductores de Taxi (Asoproctax), para exigir a la Alcaldía de la ciudad que amplíe la restricción al tráfico de vehículos particulares.

Hace mes y medio, el alcalde Gustavo Petro levantó la llamada medida de "pico y placa" de todo el día, en virtud de la cual los automóviles privados dejaban de circular dos veces por semana.

A cambio, Petro estableció una restricción que permite la circulación de todos los vehículos, salvo en las franjas de mayor flujo de vehículos, por la mañana y por la tarde, y que se basa en la coincidencia de las matrículas pares con los fechas pares e igual con las impares.

Según el presidente de Asoproctax, Hugo Ospina, esta alternativa les redujo la oferta de trabajo a los taxistas de la ciudad, que suman unos 53.000, algo más de 19.800 afiliados a esta asociación.

Jaramillo advirtió que la restricción seguirá vigente y que será sometida a una evaluación en mes y medio, cuando expira el lapso de tres meses previsto por el Gobierno local para someterla a estudio y analizar si es necesario hacerle ajustes.

La capital colombiana tiene una población de más de ocho millones de personas y afronta un grave problema de movilidad debido a sus infraestructuras viales insuficientes, por las que circulan cerca de 1,5 millones de vehículos.

El transporte público de pasajeros de la ciudad tiene como eje desde hace una década el llamado sistema de TransMilenio, basado en autobuses articulados que circulan por troncales exclusivas.

El alcalde interino de Bogotá se comprometió anoche con los grandes empresarios de taxis y algunas asociaciones de conductores a poner hoy en funciones unas mesas de trabajo para buscarles soluciones a los problemas del colectivo, entre ellos el de la circulación de taxis piratas.