La justicia nicaragüense inicia este miércoles el juicio por los delitos de lavado de dinero, crimen organizado y tráfico de drogas, a Henry Fariñas, envuelto en el atentado en el que perdió la vida el cantautor argentino Facundo Cabral.

Fariñas, empresario nicaragüense, sobrevivió con una herida a bala en Guatemala el 9 de julio del 2011 por sicarios supuestamente pagados por el costarricense Alejandro Jiménez, alias "Palidejo".

En el ataque dirigido contra Fariñas resultó muerto Cabral, quien era trasladado en el auto del empresario hacia el aeropuerto después de ofrecer un concierto en Guatemala.

En la audiencia de juicio oral y público estarán presentes otros 33 acusados por los mismos delitos, entre ellos familiares de Fariñas y un ex magistrado el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, señalado como colaborador de cárteles de drogas de Colombia, Guatemala y México.

Carlos Javier Chavarría, abogado que representa a Fariñas, dijo a AP que la audiencia servirá para presentar las supuestas pruebas de cargos que tiene la Policía y el Ministerio Público de Nicaragua en contra de su cliente, las cuales -afirmó- serán rebatidas a lo largo del juicio.

"Mediante el interrogatorio a los testigos, que en su mayoría son policías, se va a demostrar que lo que se ha dicho en contra de mi representado es falso", dijo Chavarría.

"La Policía remitió sus investigaciones a la Fiscalía y ésta es la que a acusado, si hay participación de algunos de nuestros miembros en el juicio, pues ahí se verá lo que tienen que decir al respecto", dijo por su lado el vocero de la Policía Nacional, comisionado Fernando Borge.

Borge informó que el juicio se celebrará bajo estrictas medidas de seguridad en el Juzgado Segundo de Distrito de Juicio de Managua a cargo de la jueza Adela Cardoza.

Chavarría explicó que durante ese proceso demostrarán que Fariñas no era dueño del Club Nocturno Elite, que no tenía las propiedades que se le han atribuido como propias. También establecerán que su cliente no permanecía en Nicaragua a como afirma la acusación, que lo ubica al mando de una banda de lavadores de dinero y narcotraficantes.

Fariñas ha dicho que Jiménez habría ordenado atentar contra su vida por negarse a vender el Club Nocturno Elite de Nicaragua, del que aseguró solo era gerente general, no el propietario.

Según las investigaciones, Fariñas se encargaba de traficar drogas desde Costa Rica a Nicaragua, de los cárteles conocidos como "Los Fresas" para "Los Charros", pero en esas operaciones se habría quedado con alguna droga enviada por Jiménez lo cual motivó el atentado.

El empresario nicaragüense, de acuerdo al expediente de acusación, supuestamente trabajaba para el grupo de "Los Charros", de origen mexicano, por recomendaciones de Jiménez. Este último fue arrestado meses atrás en Colombia por presuntamente colaborar con un cártel colombiano conocido como "Los Fresas".

La banda "Los Charros" fue desarticulada meses atrás por las autoridades policiales de Nicaragua y Costa Rica, y sus integrantes están encarcelados en Managua.

En el caso contra Fariñas resultó implicado el ex magistrado del Consejo Supremo Electoral, CSE, Julio César Osuna, quien es acusado de ser parte de una red que le suministró cédulas de identidad a Jiménez para que se movilizara sin problemas en Nicaragua y la región centroamericana.

Según la acusación del Ministerio Público, Osuna aprovechó su cargo en el Poder Electoral para tramitar la cédula de Jiménez y para trasladar en vehículos de esta institución dinero que tenia que ver con acciones de las bandas de Los Charros y Los Fresas.

El abogado Francisco Campos Bautista, representante del costarricense Jiménez, alias "El Palidejo", viajó a Nicaragua, para conocer los elementos probatorios que existen en contra de su cliente, en caso de que sea requerido por la justicia nicaragüense. Dijo que su defendido "rechaza rotundamente que tenga alguna relación de corrupción con algún funcionario de Nicaragua".