Japón decidió hoy incrementar su ofensiva diplomática para reclamar su soberanía sobre las islas Takeshima, disputadas con Corea del Sur, que por su parte ha rechazado llevar el conflicto a la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

El Gobierno nipón celebró hoy una reunión para estudiar cómo actuar ante este conflicto territorial, por un diminuto archipiélago volcánico situado en el Mar del Este (Mar de Japón) que ha sido histórico motivo de fricción con Corea del Sur.

La disputa se recrudeció el pasado 10 de agosto, cuando el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, hizo la primera visita de un jefe de Estado a ese territorio, conocido en Corea del Sur como Dokdo (literalmente "isla solitaria").

Ello suscitó las protestas niponas en una difícil semana en la que Tokio afrontaba además el incremento de la tensión con China por otra disputa territorial, la de las islas Senkaku/Diaoyu, en las que con pocos días de diferencia desembarcaron activistas de ambos países para reafirmar su soberanía.

En el caso de Takeshima ("isla de bambú" en japonés), el Gobierno nipón envió hoy una nota verbal a Seúl para solicitar que el caso lo resuelva la Corte Internacional de Justicia, algo que fue inmediatamente rechazado por Corea del Sur, que señaló que la propuesta "no merece consideración".

El primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, advirtió de que Japón debe mostrar una "postura firme" tras la "deplorable" visita de Lee e instó a Seúl a responder de modo "atento y cauto" para proteger las relaciones bilaterales.

Si se mantiene el rechazo de Corea del Sur, Japón estudiaría presentar el caso en el CIJ de manera unilateral, según la agencia nipona Kyodo, que asegura que el Ministerio nipón de Exteriores cree que Japón tiene una buena oportunidad de resolver la disputa a su favor.

Corea del Sur sostiene, sin embargo, que la iniciativa de Japón -que es la tercera vez que hace esta propuesta a Seúl, tras las realizadas en 1954 y 1962- no es factible ya que necesita el consentimiento de ambas partes para ser tenido en consideración por el CIJ.

Además de la posible implicación del CIJ, Noda ha pedido a sus ministros que estudien otras medidas adicionales en respuesta al viaje de Lee a las islas, informó en una rueda de prensa el ministro portavoz nipón, Osamu Fujimura.

Entre otras cosas, el ministro nipón de Finanzas, Jun Azumi, ha decidido posponer una reunión programada para este fin de semana en Seúl con su homólogo surcoreano, según el portavoz.

También el titular de Industria, Yukio Edano, rehusará encuentros bilaterales con funcionarios de Corea del Sur durante la reunión ministerial de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) que tendrá lugar a finales de mes.

Aunque no se han anunciado otras medidas concretas, Japón podría además congelar los contactos de alto nivel con su vecino surcoreano en protesta a la postura sobre las islas, según Kyodo.

En Corea del Sur, el viaje de Lee a estos islotes volcánicos y deshabitados disparó la popularidad del presidente: según diferentes encuestas, su apoyo popular, mermado en los últimos meses por un escándalo financiero en el que se vio implicado su hermano, creció entre 5 y 9 puntos tras la visita.

Las Takeshima/Dokdo son unos islotes deshabitados de terreno volcánico y una superficie de tan solo 0,21 kilómetros cuadrados, en los que desde 1954 está presente un destacamento de la guardia fronteriza surcoreana, que construyó un helipuerto y un faro.

El incremento de la tensión con Corea del Sur llega en un momento en el que Japón afronta también un momento de tirantez con China por la disputa sobre las islas Senkaku, situadas en el Mar de China Oriental y administradas por Japón.

Tanto China como Taiwán protestaron el pasado domingo por el desembarco no autorizado en ese archipiélago de un grupo de activistas nipones, que desplegaron banderas japonesas para reafirmar la soberanía de su país sobre el territorio.