El presidente boliviano, Evo Morales, cambió hoy a su ministro de Medio Ambiente y Agua, Felipe Quispe, a quien acusó de mentirle el fin de semana sobre la provisión de agua en un aeropuerto, y reclamó más eficiencia a sus colaboradores.

En reemplazo de Quispe, Morales tomó juramento a José Antonio Zamora, que hasta hoy era viceministro de Agua Potable y Saneamiento Básico, a fin de "no paralizar" los proyectos que viene desarrollando ese ministerio.

"Es importante que los ministros y ministras asuman con mayor seriedad y responsabilidad los desafíos, los compromisos y el servicio que tenemos para el pueblo boliviano", dijo el mandatario en la toma de juramento del nuevo ministro de Medio Ambiente y Agua.

Agregó que espera que el incidente con Quispe "sirva de experiencia" a todo su gabinete de ministros para que sepan "asumir" sus responsabilidades al mando de las instituciones estatales.

Morales pidió la renuncia de Quispe tras haberle acusado de mentir sobre la provisión de agua en el aeropuerto del salar de Uyuni, la mayor reserva mundial de litio y principal destino turístico del país, que fue construido hace casi dos años.

"Me dicen que hay agua, y no hay agua. Alcalde no se miente. Es importante hablar la verdad. Llamo al ministro y me dice igual 'hay agua'. (Él) no sabía que estaba aquí. Ese ministro de Medio Ambiente tiene que renunciar. Quien miente, mejor que renuncie compañeros y no perjudique a las autoridades", dijo Morales el domingo.

El alcalde de Uyuni, Froilan Condori, aseguró a los periodistas que sí había agua en el aeropuerto pero que estaba congelada a la temprana hora en que Morales visitó el lugar, porque en esa zona andina las temperaturas llegan hasta diez grados bajo cero.

En el acto de hoy, Morales matizó las críticas a Quispe al afirmar que "a veces" tienen "que pagar las autoridades principales por culpa de algunos" funcionarios que, según dijo, "no colaboran".

El mandatario emplazó a los ministerios de Medio Ambiente, de Hidrocarburos y Energía y de Obras Públicas a concluir el equipamiento y la instalación de servicios básicos del aeropuerto en Uyuni para volver a entregar esa obra dentro de un mes.

El salar de Uyuni es el fondo de un antiguo mar disecado de 12.000 kilómetros cuadrados situado en el departamento andino de Potosí, limítrofe con Chile y con Argentina, que visitan cada año más de 150.000 turistas.