El Departamento de Justicia de EE.UU. informó hoy que ejecuta una operación para limpiar los parques públicos de cosechas ilegales de marihuana, de la que ya han erradicado 578.000 plantas, con un valor estimado de venta de 1.000 millones de dólares.

La operación "barrer la montaña" inició el pasado 1 de julio contra los cultivadores y recolectores de marihuana en Arizona, California, Idaho, Nevada, Oregón, Utah y Washington y durará hasta finales de agosto, señaló el Departamento.

Agentes el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA), del Servicio de Parques Nacionales y otras agencias federales están colaborando con la policía local de estos siete estados para llevar a cabo la erradicación.

Solo en California hasta la semana pasada las autoridades detectaron más de 96 lugares de cultivo de marihuana en una docena de condados, donde han confiscado 484.000 plantas y han arrestado a varias personas.

"Las organizaciones de tráfico de marihuana buscan convertir los parques y tierras públicas de este país en sus propios paraísos de drogas", señaló la directora de la DEA, Michele Leonhart, en un comunicado.

Leonhart señaló que esta operación ha sido un "esfuerzo concertado" para recuperar estas áreas y "protegerlas de la destrucción y la explotación" y aseguró que continuarán "persiguiendo y procesando a los traficantes de marihuana donde quiera que operen y se escondan".

Por su parte, el fiscal federal de California Benjamin Wagner señaló que los cultivadores de marihuana "plantean una amenaza para la seguridad pública y una amenaza ambiental para la tierra", por el uso de fertilizantes y pesticidas contaminantes.