Algunos creen que los ricos nunca pierden en las crisis económicas porque siempre encuentran la manera de proteger su capital de los problemas económicos. Pero eso no es necesariamente cierto.

Según los resultados del informe de riqueza global de la firma de consultoría Capgemini y el Royal Bank of Canada (RBC), en 2011 la riqueza de las personas de alto patrimonio disminuyó en todo el mundo con la única excepción del Medio Oriente. La caída fue de 1,8% según el informe.

La riqueza de los más acaudalados del mundo había tenido una fuerte caída de 19,5% en 2008 cuando se inició la crisis financiera global y en los años siguientes se había recuperado o estabilizado. Pero en 2011 la riqueza cayó de nuevo. Por otro lado, el número de personas consideradas de alto patrimonio apenas aumentó 0.8% en 2011.

De acuerdo con el informe de riqueza global, se consideran individuos de alto patrimonio quienes tienen activos para invertir superiores al millón de dólares sin incluir la residencia principal o bienes de consumo durable.

Pero no todo el mundo es igual. En la región de Asia-Pacífico el número de individuos de alto patrimonio aumentó 1,6% a 3,37 millones. De esta manera, Asia-Pacífico se convirtió en la región del mundo con mayor número de personas de alto patrimonio y por primera vez por encima de América del Norte donde el número de personas llegó a 3,35 millones, un 1,1% por debajo de la cifra de 2010.

América Latina fue una de las regiones golpeada por la crisis en 2011. Según el informe, aunque el número de personas con alto patrimonio aumentó 5,4% a 500.000 personas, el valor de la riqueza se redujo 2,9%.

Según el informe, las principales razones de la caída de la riqueza de los más acaudalados fueron la alta volatilidad de los mercados y la aversión al riesgo que llevó a los inversionistas a proteger su capital mediante inversiones de muy bajo retorno como la renta fija o el efectivo.

"Aunque el número de individuos de alto patrimonio con más de un millón de dólares aumentó en 2011, la riqueza total disminuyó por causa de la volatilidad del mercado", dice en el informe George Lewis, director de administración de riqueza del banco RBC.

Y hacia el futuro, señala el informe, los inversionistas tendrán que prepararse para una mayor volatilidad. Es decir, la posibilidad de tener rentabilidades muy altas o muy bajas.

La aversión al riesgo puede ser necesaria pero a corto plazo. A mediano y largo plazo es necesario seguir invirtiendo en alternativas de riesgo si se quieren obtener mayores rentabilidades para la inversión.

El entorno actual por la crisis económica global y la alta incertidumbre exigen a los inversionistas un mayor énfasis en administrar su riesgo.

Administrar el riesgo significa tener una mayor diversificación en las inversiones que hacemos y ajustar el riesgo según los objetivos.

Dejar de asumir riesgo solo deja el capital protegido, pero con baja rentabilidad. Lo recomendable es asumir más riesgo con el dinero que vamos a necesitar a largo plazo y menos riesgo con el dinero que se necesita en unos pocos meses o días.