España recibió un importante alivio financiero el martes, cuando hubo una fuerte baja en las tasas de interés que deberá pagar por haber recaudado 4.510 millones de euros (5.540 millones de dólares) en una subasta de deuda a corto plazo, mientras crecen las conjeturas de que el país se comprometerá a adoptar un plan de rescate a cambio de recibir otro paquete de rescate.

La Tesorería dijo que vendió 3.500 millones de euros en letras a 12 meses con un interés promedio del 3,07%, frente al 3,92% del remate del 17 de julio.

Vendió ademas 981 millones de euros en letras a 18 meses con un interés del 3,33%, abajo del 4,24% anterior.

La demanda fue casi el doble a la oferta de la Tesorería en las letras a 12 meses y cuatro veces la de 18 meses.

Los intereses de la deuda soberana española han bajado en forma espectacular frente a los intereses insostenibles del 7% luego que Madrid indicó que podría pedir ayuda internacional si las condiciones son razonables.

Los inversionistas habían estado exigiendo tasas de hasta más de un 7% a cambio de prestarle al país dinero durante 10 años, una muestra de desconfianza hacia la capacidad de España para gestionar su deuda y déficit sin ayuda externa.

El interés de los bonos a 10 años en el mercado secundario bajaba 0,11 puntos porcentuales al 6,15%. La Tesorería acudirá a un nuevo remate el 28 de agosto con letras de tres y seis meses.

Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre ya han recibido rescates financieros, aunque el rescate de España, la cuarta economía de la eurozona, podría someter a una prueba radical el sistema financiero de la UE. Por ello las conjeturas se inclinan porque España pida un rescate parcial.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, intenta que el Banco Central Europeo intervenga en los mercados secundarios comprando sus bonos soberanos, lo que abarataría los intereses que paga por endeudarse. El BCE dio a entender que ayudaría a España pero solamente después que solicite oficialmente ayuda del grupo, indicio de que las condiciones impuestas serían muy duras.

España desea además que la eurozona permita a sus bancos más afectados por el estallido de la burbuja del ladrillo que puedan recibir directamente fondos del BCE y que esos créditos no formen parte de la deuda soberana del país.

España recibió luz verde para un crédito de hasta 100.000 millones de euros de sus socios de la eurozona para consolidar su banca, aunque no ha recibido aún el dinero.

El viernes, el gobierno de Rajoy aprobará la creación de un "banco malo" que aglutinará gran parte de los créditos morosos del sector, calculados en unos 200.000 millones de euros. Los resultados de una amplia auditoría de la banca española se esperan en septiembre.